Entrevista
Advierten por la venta de bolsas de nicotina y su impacto en adolescentes
El crecimiento del consumo de vapeadores y bolsas de nicotina entre adolescentes encendió una nueva señal de alarma en materia de salud pública. Así lo advirtió Mario Bedosti, politólogo y coordinador del área de Incidencia de FIC Argentina, en diálogo con Radio Brisas, donde se refirió a la aparición de estos productos y a la falta de controles oficiales.
En conversación con el periodista Nicolás Galante, Bedosti señaló que las bolsas de nicotina representan una novedad preocupante dentro de la industria tabacalera. “Esto explotó hace pocos días. Por ahora se ven principalmente en la Ciudad de Buenos Aires. Es un producto nuevo de la industria”, explicó.
Según detalló, se trata de sobres rellenos con sales de nicotina que se colocan dentro de la boca y liberan nicotina durante aproximadamente 30 minutos. “Vienen con distintas concentraciones y lo grave es que nadie responde cómo entraron al país, quién los autorizó ni cómo se están vendiendo en kioscos”, remarcó.
Bedosti advirtió que, pese a presentarse como una alternativa “menos dañina”, estos productos contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva. “El solo hecho de tener nicotina ya los vuelve adictivos y dañinos para la salud”, afirmó, y agregó que no cuentan con autorización sanitaria.
El especialista subrayó además que este tipo de productos apunta directamente a los jóvenes y adolescentes, replicando una estrategia similar a la utilizada con los vapeadores y los dispositivos de tabaco calentado. “Es lo mismo que viene pasando con los vapeadores y los calentadores de tabaco: productos que se promocionan con una estética atractiva y un discurso engañoso”, sostuvo.
En ese marco, Bedosti recordó que el vapeador es ilegal en Argentina desde 2011, aunque su consumo continúa en aumento. “Alrededor del 17% de los adolescentes de entre 13 y 17 años consume vapeadores. Es decir, dos de cada diez adolescentes están usando estos dispositivos”, alertó.
Desde FIC Argentina insisten en la necesidad de una respuesta urgente del Estado, tanto del Ministerio de Salud como de los organismos de control, para frenar la circulación de productos sin aval sanitario y reforzar las políticas de prevención. “Estamos frente a una problemática seria, que avanza rápido y que afecta directamente a la salud de las nuevas generaciones”, concluyó Bedosti.