Auto Estilo Brisas
La innovación que conserva lo confiable
Es ideal para utilizarlo en los terrenos escabrosos, con varias dificultades como desafío. Esas topografías invitan a travesías todo terreno, y de algún modo, este es el vehículo indicado. En su interior, sobrio. En su silueta, atractivo. En su motorización, clásica. En su tracción integral, confiable. Así es la nueva Subaru Forester. Porque de hecho, lo dice el nombre del modelo, es el recomendado para montes, selvas y sierras. Forester significa “guardabosques”, un servidor público que estará bien resguardado a bordo, para hacer su trabajo con absoluta seguridad.
Esta es la sexta generación de una Forester que va camino a cumplir tres décadas de vida. Y es verdaderamente toda nueva. En especial si tomamos en cuenta que incorporó la versión híbrida, acorde con lo que le demandan los consumidores y la sustentabilidad a la industria. Si se trata de un “guardabosques”, mucho más amigable debe ser con el medioambiente.
Subaru es un gigante japonés, aunque para nosotros no sea una marca generalista, sino más bien casi un producto selecto y premium. En realidad también lo es, pero esta corporación asiática que lleva más de 70 años probados de excelencia, es algo más popular en mercados muy cercanos a los nuestros. Aquí la japonesa más elegida es Toyota, que ha liderado las ventas del año que termina, traccionada especialmente por la pick-up Hilux, y luego por Yaris, Corolla Cross y Corolla. Más lejos Nissan y Honda son las otras niponas fuertes, aunque varios puestos atrás. Mientras que Subaru y Suzuki - que tienen una alianza tecnológica en la isla con Toyota, Mazda y Daihatsu - llegan a nuestro país de la mano de Inchcape, un importador de origen chileno, que tiene el comercio muy articulado hacia el territorio trasandino vía el Océano Pacífico.
La sobriedad interior de la nueva Forester se conjuga en la versión aquí probada, Limited ES, con un equipamiento tecnológico, todo muy típico de lo que, como en este caso, está fabricado directamente en Japón. Los cuadrantes del tablero clásico con agujas y display digital central de abundante información, conviven con una pantalla multimedia vertical táctil de casi 12 pulgadas, flanqueada por teclas para los comandos de la climatización bi-zona y las tradicionales perillas del volumen y selector de radios y tracks. El sonido es envolvente de altísima fidelidad, por sus10 parlantes, amplificador y subwoofer Harman Kardon. Todos los materiales son de muy buena calidad, con abundancia de soft-touch y apliques con relieve, además de muchos espacios portaobjetos y cargador inalámbrico para celular. El volante con buen grip tiene multifunciones y sobresalen las levas para los que prefieren el modo manual de los cambios. Los tapizados son mixtos de cuero y alcántara, con regulación eléctrica para las butacas delanteras, mientras que la del conductor cuenta con dos memorias de posiciones. Las tres plazas traseras son amplias y confortables, con rejillas de aireación y puertos USB. Y para todos los ocupantes, el techo solar de tamaño convencional permite complementar el contacto externo, desde un vehículo que en sí mismo tiene amplitud visual.
El motor es el clásico y probado atmosférico 2.5, un bóxer de 185 caballos de potencia y 247 NM de torque, asociados a una caja con transmisión CVT de 8 marchas simuladas. A 100 kilómetros por hora trabaja a apenas 1500 revoluciones por minuto, con un consumo relativamente bajo en ruta a velocidad sostenida. La tracción integral de Forester denominada Symmetrical All Wheel Drive, cuenta con modos de conducción y el sistema X-Mode para mejorar la adherencia en superficies de baja tracción.
Siempre ha sido atractiva la Forester, y hoy con el nuevo diseño conjuga esas dimensiones largas, casi interminables, como si fuera un familiar, inspirado tal vez en la rural Outback, pero con una silueta de SUV y barras laterales en el techo, como si se tratara de una pick-up carrozada. De perfil, sus llantas de aleación de 18 pulgadas, marcan un porte sólido. De cola, una gigantesca luneta y faros curvos se reparten entre la carrocería y el baúl de 509 litros con apertura eléctrica. De frente, una enorme parrilla dividida a un tercio por una franja que corona el emblema ovalado de cruces estrelladas, tan distintivo de esta marca japonesa, uniéndolo con las luces full-led de diseño rasgado para la marcha diurna, oculares para bajas-largas y separados, delante de los guardabarros, los focos anti-niebla y banquineros.
No debería sorprendernos el alto nivel de equipamiento en seguridad que ofrece esta versión intermedia, que hemos probado, casi tan completa como la Limited híbrida, que es el tope de gama. Son 8 los airbags que ofrecen tranquilidad, articulados con sistemas de frenado anti-colisión y automático en reversa; detección trasera de tránsito cruzado; control de mantenimiento de carril con corrección; sensores de ángulo ciego y cámaras de entorno en 360 grados.
El portafolio hoy de Subaru en la Argentina se complementa con el hatchback Impreza, el sedán deportivo WRX, el crossover Crosstrek – que reemplazó al XV – y la conocida y ya mencionada Outback.
La confiabilidad Subaru extiende la garantía a 5 años o 100 mil kilómetros. Y los precios van desde 70 millones de pesos para la base, 80 para la intermedia probada y 90 millones para el modelo Hybrid.
Las 4x4 forman parte de un universo que tiene una alta demanda entre los clientes argentinos. Quedará para otra oportunidad debatir si todos en realidad, le dan la utilidad a las prestaciones que un vehículo de estas características ofrecen. Muchos buscan productos masivos y populares, incluyendo las pick-ups de tracción integral. Otros prefieren los monovolumen, a los que cariñosamente también se le dice camionetas. Y quienes pueden hacerlo, buscarán motores más convencionales, sin turbo, en una SUV que es quizás más baja de estatura, pero que se da el gusto de mirar a sus competidores desde otra altura.
Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas