2026-01-05

Cardiopatías congénitas: cuando la detección temprana salva vidas

La obligatoriedad de la ecocardiografía fetal y una red federal de atención marcaron un antes y un después en el abordaje de las cardiopatías congénitas, una de las principales causas de mortalidad infantil en el país.

Cada año nacen en Argentina alrededor de 7.000 niños con cardiopatías congénitas, malformaciones del corazón que se originan durante el desarrollo fetal. Para casi la mitad de ellos, el primer año de vida es decisivo. Requieren una cirugía o intervención especializada para sobrevivir. Durante décadas, estas patologías fueron una de las principales causas de mortalidad infantil. Sin embargo, una política pública sostenida logró cambiar ese destino.

Desde su creación en 2008, el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) marcó un antes y un después en la atención de estos pacientes. A través de una red federal de derivación coordinada por el Estado nacional, el programa permitió que niños y niñas de todo el país accedieran, en tiempo y forma, a diagnósticos, traslados y cirugías de alta complejidad. La mortalidad por cardiopatías congénitas se redujo de manera drástica y sostenida en el tiempo.

Pero los resultados no se limitaron a las estadísticas. El PNCC fortaleció el trabajo en red entre hospitales, impulsó la formación de recursos humanos especializados —cardiólogos, cirujanos cardiovasculares, enfermeros y equipos de diagnóstico— y se convirtió en un modelo replicable. Organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lo destacaron como ejemplo para otros países de la región.

El mayor logro, sin embargo, fue humano, ya que miles de niños que lograron sobrevivir y crecer, hoy están plenamente integrados a la sociedad.

Un paso más: la detección desde el embarazo

En 2023, Argentina dio un nuevo avance con la sanción de la Ley Integral de Atención del Paciente Cardiópata, reglamentada por el decreto 559/2023. La norma incorpora una mirada integral que pone el foco en la prevención y el diagnóstico temprano.

Entre sus puntos centrales se destaca la obligatoriedad de la ecocardiografía fetal como práctica de rutina durante los controles prenatales. Esta herramienta permite detectar cardiopatías antes del nacimiento y planificar la atención adecuada desde el primer momento. La ley también establece el traslado intrauterino a centros de salud especializados cuando se identifica una patología que requerirá atención inmediata al nacer, reduciendo riesgos y mejorando las chances de supervivencia.

Además, prevé la creación de un Registro Nacional de Tipos de Cardiopatías Congénitas, clave para el seguimiento de los pacientes y la planificación eficiente de recursos sanitarios en todo el país.

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