Advierten que no tendría sentido emitir alertas ante meteotsunamis, el fenómeno que ayer azotó Mar Chiquita
Ayer por la tarde, la costa de Mar Chiquita, Cobo y Camet fue escenario de un meteotsunami, un fenómeno inusual que lamentablemente terminó en tragedia, ante la muerte de un marplatense que estaba allí. Se trata de una onda oceánica que, en apariencia, es prácticamente indistinguible de un tsunami, pero con un origen muy distinto.
Walter Dragani, oceanógrafo, explicó en Radio Brisas que mientras los tsunamis se producen por movimientos de placas tectónicas en el fondo del mar, los meteotsunamis se generan desde la atmósfera.
"Ayer hubo un centro de baja presión, elongado y transversal a la costa, que se desplazaba de sur a norte. Esto provocó una perturbación sobre la superficie del mar que se acopló con la perturbación atmosférica. Cuando estas viajan juntas, la onda se amplifica y al llegar a la costa alcanzó un metro de altura", detalló Dragani.
El resultado fue que las playas se inundaron repentinamente. "Un metro más de agua sobre el nivel habitual, con las olas normales encima. De un momento a otro, la gente que estaba tomando mate y descansando en la playa se vio sorprendida por el agua", relató el especialista.
¿Se pueden predecir los meteotsunamis?
Consultado sobre la posibilidad de predecir estos fenómenos, Dragani señaló que es extremadamente difícil: "Uno puede intuir que algo va a pasar, pero la magnitud depende de variables como posición, velocidad y trayectoria del centro de presión. Si esto hubiera ocurrido unos 100 kilómetros más al oeste, sobre tierra firme, no hubiese ocurrido nada. Y 100 kilómetros en la atmósfera es nada".
Por esta razón, alertar a la población no es viable. "Se podrían generar muchas falsas alarmas. Imaginen la temporada de verano, con 35 grados y la playa llena de gente, diciendo que evacúen por un probable meteotsunami que tal vez no ocurra. En poco tiempo, la gente dejaría de creer en el sistema de alerta", concluyó Dragani.