De visita en Mar del Plata, Gabriel Solano criticó duramente la reforma laboral
El exlegislador porteño Gabriel Solano cuestionó la reforma laboral propuesta por el Gobierno Nacional. De visita en Mar del Plata, donde encabeza una serie de actividades, el dirigente del Frente de Izquierda y el Partido Obrero brindó una entrevista en Radio Brisas y pidió englobar los intereses populares, de cara a 2027.
Consultado respecto a un encuentro que protagonizó este martes con otros protagonistas de su espacio político, afirmó que "fue una jornada muy positiva, en una campaña que tiene como eje preparar la respuesta popular contra la reforma laboral del Gobierno".
"Tuvimos reuniones con trabajadores y en la Peatonal San Martín hubo mucha gente hablando de la necesidad de que nos organicemos, porque entendemos la reforma como un hecho muy negativo para el pueblo argentino", añadió en el programa "Brisas Segunda Edición".
Solano manifestó haber notado "que había un consenso" y que "mucha gente nos decía que teníamos razón, que era algo grave. Hay quienes son trabajadores y no tienen toda la información, pero sí las sospechas".
En ese sentido, recordó que "el Senado tiene previsto que el 11 de febrero se apruebe esta iniciativa y que luego pase a Diputados. Si es como quiere el gobierno de Milei, quedaría aprobada en febrero, aboliendo derechos laborales que tardaron décadas en ser conseguidos".
Según su parecer, "los trabajadores necesitan afirmar y ampliar sus derechos, pero el gobierno usa una palabra a propósito para confundir. Habla de modernización laboral y no de una flexibilidad. Pero en las palabras está la trampa, porque si se quisiera modernizar, habría que hacer lo contrario a lo que está en el proyecto del Gobierno".
"La jornada de ocho horas diarias data de una ley de 1928. Y uno creería que, si queremos modernizar esa ley, habría que laburar seis y no ocho horas, porque en los últimos años el aumento de la productividad ha sido enorme", agregó.
Para Solano, "lejos de una modernización, como la presenta el Gobierno, es al contrario: un paso atrás. Las vacaciones podrán ser fragmentadas; las indemnizaciones por despido pasan a ser menores que las de la actualidad; hay alargamiento de la jornada laboral y se eliminan los convenios colectivos de trabajo".
"Por eso, nos parece importantísimo explicarle a la población por qué esto no tiene que pasar. Existe un convencimiento, pero el problema es cómo se articula esa respuesta. Vemos que el Gobierno está comprando votos con la gira de (el ministro del Interior, Diego) Santilli, que promete partidas presupuestarias a los gobernadores para que voten a favor. No es por el mérito mismo de la reforma, sino que es a cambio de otra cosa", sumó durante la charla.
Además, consideró importante "que los trabajadores tomen esto en sus manos. El Presupuesto 2026 fue muy negativo, porque, por más que no se hayan anulado ciertas leyes, como pretendía el Gobierno, no contempla las partidas para esas leyes. Eso se aprobó con apoyo de muchos sectores políticos, incluso parte del peronismo".
El futuro cercano y lejano
En otro pasaje, y consultado sobre los próximos comicios presidenciales, Gabriel Solano vaticinó que "habrá una consolidación en 2027 cuando haya elecciones, pero me parece que falta mucho. Creo que el gran problema nuestro es que estas reformas no pasen, porque junto con esto también se quiere reformar el Código Penal de una forma que entendemos negativa, y avanzar en una reforma previsional que va a perjudicar a los jubilados".
Asimismo, analizó que "incluso, aunque nos vaya bien en 2027, debemos jugárnosla con todo a ser protagonistas de la respuesta popular a esto. Creo que el pueblo argentino tendrá un instrumento importante, que es poder comparar cómo actuaron los diferentes partidos y coaliciones políticas frente a esta agenda del Gobierno. Quién es y quién no es opositor, se tiene que demostrar en la práctica".
"Se nos va a ver como los verdaderos defensores de los intereses populares. En cambio, muchos que se llaman opositores terminarán vendiéndose por un plato de lentejas".
En cuanto a su agenda de este verano, adelantó que "el viernes estaré en Villa Gesell, combinando mi descanso personal con actividades políticas. Convocaremos a una gran movilización nacional con todo el sindicalismo combativo argentino para el 11 de febrero, con la idea de tener una primera gran manifestación para cuando esto (la reforma) se quiera aprobar en el Senado".
"Creo que el gran problema de los trabajadores es la dirigencia de la CGT. Hoy no se puede comprar asado porque está carísimo, casi 20.000 pesos. Y mientras, la dirección de la CGT está firmando paritarias del 1% mensual, cuando mes a mes vemos que la inflación está por encima de eso", concluyó.