Carlos Patrani advirtió sobre una temporada “incierta” y destacó la recuperación del turismo joven y de reuniones
Carlos Patrani, ex titular del Ente Municipal de Turismo de Mar del Plata, sostuvo que “no debe haber una actividad económica tan dinámica como la turística”, al remarcar que su comportamiento depende de múltiples variables que van mucho más allá de la competencia entre destinos.
En diálogo con Radio Brisas, explicó que no se pueden comparar temporadas sin tener en cuenta el contexto macroeconómico, ya que factores como el poder adquisitivo y la relación del peso con el dólar inciden de forma directa en la decisión de vacacionar, hacer una escapada de fin de semana largo o elegir una sede para convenciones y eventos.
En ese marco, advirtió que la posibilidad de viajar al exterior se convirtió en un competidor fuerte para los destinos nacionales, lo que obliga a ciudades como Mar del Plata a revisar y actualizar su propuesta turística y comercial de manera permanente.
Mar del Plata frente a la competencia y los nuevos públicos
Patrani recordó que Mar del Plata fue forjada por el sector empresarial y el comercio, que a lo largo de los años construyeron una oferta turística sólida y diversa. Sin embargo, subrayó que hoy ese legado debe complementarse con innovación constante.
En ese sentido, destacó el rol del Ente de Turismo y su directorio como ámbito de debate y generación de estrategias, donde confluyen representantes de distintos sectores con el objetivo de captar la atención de más visitantes.
Sobre la temporada actual, señaló que se presenta con “preocupación, incertidumbre y un comportamiento de demanda muy cambiante, con muchos altibajos”, aunque valoró que el sector viene respondiendo con eficiencia en un escenario complejo a nivel país.
También marcó dos fenómenos positivos: la recuperación del turismo de reuniones, que volvió a alcanzar niveles importantes, y la captación del segmento joven, impulsada por festivales, fiestas y grandes presentaciones.
“No solo se le sacó público a otras ciudades, sino que esto demuestra que con inversión y creatividad permanente se pueden generar nuevos flujos turísticos”, remarcó, en diálogo con Alfredo Ves Losada.
Experiencias perdidas y el desafío de la hospitalidad
Patrani también hizo foco en nichos que supieron tener peso y hoy aparecen debilitados. Recordó que en otros momentos llegaban contingentes atraídos por actividades vinculadas con la naturaleza y la observación de animales, un segmento que —según dijo— se fue perdiendo, ya sea por falta de interés o de desarrollo de propuestas comerciales. “Eso marca claramente sobre qué deberían trabajar quienes se dedican a esas actividades”, señaló.
Por último, planteó un tema clave para el futuro del destino: la receptividad del marplatense frente al fenómeno turístico. Para el ex funcionario, no solo importa la infraestructura o la oferta de espectáculos, sino también el trato cotidiano al visitante y la forma en que la ciudad se presenta ante quienes llegan.
En ese punto, recordó el histórico rol de los artesanos y comerciantes en el vínculo con los turistas, caracterizado por la calidez y la empatía, y advirtió que esa relación también cambió con el tiempo.
“La experiencia turística no es solo lo que se ofrece, sino cómo se hace sentir al que nos elige para descansar”, concluyó.