Advierten riesgos por un barrio privado en el Bosque Peralta Ramos
El presidente del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires – Distrito 9, Diego Domingorena, dialogó con Radio Brisas y expresó serias objeciones al proyecto de un barrio privado que busca desarrollarse en un área lindera a la reserva forestal del Bosque Peralta Ramos, una de las zonas ambientales más sensibles del sur de Mar del Plata.
La intervención del Colegio se dio en el marco de una consulta pública impulsada por el Municipio, instancia que permitió elaborar un documento técnico basado en el estudio de impacto ambiental presentado por los desarrolladores. Según Domingorena, el análisis revela omisiones graves que comprometen la viabilidad del emprendimiento.
Uno de los puntos centrales señalados es la ausencia de convalidación provincial, un requisito indispensable cuando se autoriza un cambio de uso del suelo fuera del ejido urbano, tal como establece la Ley Provincial de Ordenamiento Territorial N° 8912. Aunque el informe ambiental no menciona dicha aprobación, todo indica que no habría sido otorgada, lo que pone en duda la legalidad del proceso.
Domingorena explicó que la Provincia tiene la responsabilidad de garantizar que los cambios normativos municipales se ajusten a la legislación vigente, evitando decisiones aisladas que generen impactos negativos a mediano y largo plazo.
Infraestructura sin definir y riesgos ambientales
Otro aspecto crítico es que el proyecto no tiene resueltas las obras de infraestructura básica, como redes cloacales, agua potable y desagües pluviales. El propio estudio ambiental reconoce que estos sistemas aún no están evaluados ni desarrollados, lo cual contradice los principios mínimos de una urbanización sustentable.
El arquitecto advirtió que este tipo de abordajes “al revés” ya generó problemas en barrios linderos, donde se detectaron vertidos cloacales en el arroyo Corrientes, afectando directamente al ecosistema del bosque.
La accesibilidad es otro de los puntos más cuestionados. El ingreso al barrio está previsto por la calle Mangoré, una vía interna del Bosque Peralta Ramos, actualmente sin pavimentar y de carácter secundario. Según Domingorena, la normativa urbanística exige que emprendimientos de esta magnitud tengan acceso desde arterias principales, algo que aquí no se cumple.
El impacto sería doble, durante la obra, con el ingreso constante de camiones y maquinaria pesada, y luego en la etapa habitacional, con alrededor de 200 vehículos diarios circulando por una calle que no está preparada para ese tránsito. Además, se vería comprometido el acceso de ambulancias y bomberos ante emergencias.
Patrimonio arqueológico y protección del arroyo
El área involucrada cuenta con protección arqueológica y paleontológica, ya que en las inmediaciones del arroyo Corrientes se hallaron piezas de valor histórico. Sin embargo, el informe ambiental sostiene erróneamente que la zona no requiere consideraciones especiales, lo que contradice antecedentes y registros existentes.
En relación al arroyo, Domingorena explicó que el proyecto contempla solo 15 metros de retiro, cuando al tratarse de un curso de agua a cielo abierto, deberían preservarse entre 30 y 50 metros de espacio público, conforme a la normativa vigente.
Un crecimiento sin planificación integral
Más allá del caso puntual, el presidente del Colegio de Arquitectos alertó sobre el impacto acumulativo del crecimiento urbano en la zona sur de Mar del Plata. Señaló que se vienen habilitando barrios privados sin un plan maestro, evaluando cada emprendimiento de forma aislada y sin considerar la suma de carencias estructurales que se generan en conjunto.
Domingorena fue claro en remarcar que el Colegio no se opone al desarrollo ni a la inversión privada, pero sí cuestiona las formas. Aseguró que una planificación clara y consensuada sería incluso más beneficiosa para los propios desarrolladores, evitando conflictos sociales, judicialización y demoras en las obras.