Bullrich reabre el debate por la ley penal juvenil
La senadora nacional Patricia Bullrich se refirió públicamente a la necesidad de avanzar en una reforma de la ley penal juvenil, al considerar que el sistema vigente “protege delincuentes y abandona a las víctimas”. Por medio de un mensaje difundido en redes sociales, la legisladora libertaria anticipó que este año impulsará el tratamiento del tema en el Congreso, con una postura firme orientada a modificar el régimen de responsabilidad penal de los menores.
De esta manera, Bullrich planteó el debate en términos binarios: o se acompaña a las víctimas y se evita la reiteración de delitos graves, o se sostiene —según su mirada— una posición que favorece la impunidad. En ese marco, apuntó directamente contra un sistema que, a su entender, no establece consecuencias reales para los menores que cometen delitos violentos.
En su mensaje, la senadora hizo referencia a robos violentos, homicidios y casos extremos protagonizados por menores, remarcando que muchos de los responsables quedan en libertad sin sanciones efectivas. Para Bullrich, la falta de consecuencias funciona como un incentivo para la reiteración del delito y deja a las víctimas y sus familias en una situación de desamparo.
Desde su perspectiva, el actual régimen penal juvenil es “vergonzoso” porque no logra equilibrar la protección de los derechos de los menores con la seguridad pública y el derecho de las víctimas a obtener justicia. En ese sentido, insistió en que “sin consecuencias hay vía libre para delinquir”.
Responsabilidad penal temprana y jueces especializados
Uno de los ejes centrales del planteo de Bullrich es la implementación de un sistema de responsabilidad penal temprana, similar, según señaló, al que rige en países vecinos de la región. La propuesta incluye la creación de jueces especializados en delitos juveniles y la aplicación de penas diferenciadas, acordes a la edad pero efectivas.
La senadora aclaró que el objetivo no es igualar el régimen de adultos, sino establecer reglas claras que impidan que delitos graves queden sin respuesta. Bajo esta lógica, sostuvo que quien comete un asesinato “no puede volver a su casa como si nada”, independientemente de su edad.