Argentina celebra el Día Nacional del Músico a 75 años del nacimiento de Spinetta
Cada 23 de enero se celebra en Argentina el Día Nacional del Músico. La fecha recuerda el nacimiento de Luis Alberto Spinetta, una de las figuras más influyentes y trascendentes de la música popular del país.
Nacido en 1950 en el barrio porteño de Núñez, el “Flaco” dejó una marca indeleble como músico, compositor y poeta, construyendo una obra que trascendió generaciones y estilos. En reconocimiento a su aporte cultural, el Congreso sancionó la Ley 27.106, que instituyó esta jornada para destacar el valor del trabajo de quienes hacen de la música una expresión central de la identidad argentina.
Una vocación que nació en la infancia
Criado en un hogar atravesado por el tango —su padre era cantor aficionado—, Spinetta se acercó a la guitarra desde muy chico y comenzó a escribir sus propias canciones en la adolescencia. Esa sensibilidad temprana floreció a fines de los años 60, cuando fue parte del surgimiento del rock nacional como un lenguaje propio, cargado de poesía, introspección y compromiso artístico.
Con Almendra, la banda que lo lanzó a la escena grande, protagonizó un verdadero quiebre en la música popular. Temas como “Muchacha ojos de papel” abrieron una nueva forma de decir y sentir dentro del género, con una lírica profunda e intimista. El propio Spinetta solía remarcar que “la música tiene que ver con el alma, no con la conveniencia”, dejando en claro su concepción ética y estética del arte.
A lo largo de su carrera, eligió una y otra vez abandonar proyectos exitosos para iniciar búsquedas nuevas. Así nacieron grupos fundamentales como Pescado Rabioso, Invisible y Spinetta Jade, etapas distintas unidas por una misma idea: no repetirse, no acomodarse, seguir explorando. “No creo en las fórmulas, creo en la búsqueda permanente”, expresó en más de una entrevista.
Esa coherencia artística lo convirtió en un referente no solo musical, sino también espiritual y cultural, para varias generaciones de oyentes y músicos.