2026-01-27

Un informe revela que la pobreza se profundiza en los barrios periféricos de General Pueyrredon

Un informe elaborado en más de 1.500 hogares de Mar del Plata y Batán advierte sobre el crecimiento de la desocupación, la informalidad y el déficit alimentario en los barrios más alejados del Partido de General Pueyrredon.

Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 se desarrolló un amplio relevamiento territorial en barrios periféricos del Partido de General Pueyrredon, a partir de un trabajo articulado con comedores, merenderos, clubes, iglesias y organizaciones comunitarias. El objetivo fue conocer en profundidad las condiciones de vida de las familias que asisten y participan de estos espacios, y construir un diagnóstico social basado en datos concretos del territorio.

El informe anual reúne información relevada de manera trimestral en 1.507 hogares de más de 30 barrios de Mar del Plata y Batán, con la participación activa de referentes barriales que colaboraron en el proceso de encuestas y sistematización. Los resultados permiten trazar un panorama contundente: en los sectores más alejados del distrito, la vulnerabilidad social no es un fenómeno aislado, sino una condición estructural que se profundiza año tras año.

La mayoría de los hogares está conformada por familias con niños, niñas y adolescentes, con una fuerte presencia de mujeres a cargo de las tareas de cuidado y trayectorias laborales marcadas por la informalidad, el cuentapropismo y la desocupación. En este sentido, uno de los datos más alarmantes surge del análisis de la situación laboral: seis de cada diez personas se encuentran desocupadas, mientras que una proporción significativa de quienes trabajan lo hace en condiciones precarias o de subsistencia. El acceso al empleo formal y en relación de dependencia es mínimo, lo que impacta directamente en los ingresos, la estabilidad económica y el acceso a derechos básicos.

En materia de salud, el relevamiento indica que el 78 % de las personas no cuenta con ningún tipo de cobertura médica y depende exclusivamente del sistema público. Si bien una parte logró realizar controles médicos en los últimos años, persiste un porcentaje considerable que no accede a atención de manera regular, lo que dificulta la detección temprana de enfermedades y la continuidad de tratamientos.

La situación alimentaria aparece como el indicador más crítico: el 73 % de las familias no logra completar cuatro comidas diarias, y el consumo de alimentos esenciales como carnes, frutas y verduras resulta insuficiente y discontinuo. Esta realidad se encuentra directamente vinculada a la falta de empleo, los bajos ingresos y la creciente dependencia de las prestaciones sociales para garantizar la subsistencia cotidiana.

Más de la mitad de los hogares relevados percibe la Asignación Universal por Hijo (AUH) y una proporción significativa accede a la Tarjeta Alimentar, lo que evidencia el rol central que continúan cumpliendo las políticas públicas frente al deterioro de las condiciones económicas. Sin embargo, el informe advierte que estas herramientas resultan insuficientes ante el avance de la precarización laboral y el aumento sostenido del costo de vida.

El estudio también señala que en uno de cada cinco hogares viven personas con discapacidad, y que se registra un número creciente de adultos mayores jubilados que requieren acompañamiento, atención en salud y apoyo económico. En muchos casos, las dificultades para acceder a trámites y programas específicos profundizan las desigualdades existentes.

El relevamiento confirma algo que vemos todos los días en el territorio: la desigualdad se profundiza en los barrios más alejados de nuestra ciudad. Este tipo de trabajos es una herramienta clave para planificar políticas públicas con anclaje en datos reales y no en discursos”, expresó Diego García, quien remarcó la necesidad de construir un Estado municipal con mayor presencia efectiva en cada barrio.

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