Milei cerró el Derecha Fest en Mar del Plata: "Vamos a seguir cambiando hasta que seamos el país más libre del mundo"
El presidente Javier Milei fue el principal orador del Derecha Fest en Mar del Plata, un encuentro que reunió a militantes, dirigentes y simpatizantes del liberalismo en un balnerario de la zona sur. Con un tono encendido, el mandatario reafirmó el rumbo de su gobierno y dejó definiciones políticas, económicas e ideológicas que marcaron el eje de su exposición.
Ante un auditorio que lo ovacionó en varios tramos, Milei aseguró que su gestión representa un quiebre histórico frente a “décadas de decadencia” y sostuvo que existe un hartazgo social frente a las políticas tradicionales.
“La gente dice basta de empobrecernos”, expresó, al defender que su administración ya demostró que “el liberalismo es superior”, tanto en el plano económico como en el moral.
Uno de los pasajes más duros del discurso estuvo dirigido contra lo que definió como “empresarios prebendarios”, a quienes acusó de hacer negocios a costa del Estado y de los contribuyentes.
En ese marco, vinculó sus críticas con la polémica por la licitación del gasoducto de GNL y apuntó contra sectores que, según afirmó, buscan “perjudicar a millones para llevarse coimas junto a los políticos”.
Milei remarcó que, desde su visión, el verdadero empresario es un “benefactor social” que compite ofreciendo mejores productos y precios. En contraposición, advirtió que quienes dependan de privilegios estatales “no son dignos del favor del Estado”.
Defensa del libre mercado
El Presidente volvió a reivindicar los pilares doctrinarios de su pensamiento, al sostener que su proyecto se apoya en tres principios fundamentales: La auto propiedad, en donde cada persona es dueña de su cuerpo y su tiempo. La propiedad privada como base del orden económico y el principio de no agresión, que rechaza el uso de la fuerza como herramienta política o social.
Según planteó, estos conceptos son la base de una sociedad verdaderamente libre y el horizonte hacia el que —dijo— busca llevar a la Argentina.
Un mensaje cultural e ideológico
Más allá de la economía, Milei también ubicó la disputa en el plano cultural y filosófico. Afirmó que la discusión actual no es solo por modelos productivos, sino por valores y visiones de mundo.
En esa línea, sostuvo que en foros internacionales como Davos se libra una “batalla por las almas” y recordó discursos anteriores donde alertó sobre el avance de la “agenda woke” en Occidente.
“Las aguas se separan cada vez más entre justos y pecadores”, afirmó, al describir el escenario político global en términos morales e ideológicos.
Mensajes políticos y tono confrontativo
El discurso también incluyó fuertes críticas a sectores de la dirigencia política, al periodismo y a figuras de la oposición. Milei reiteró que su gobierno no retrocederá frente a las resistencias y advirtió que el proceso de reformas será complejo.
“Ustedes saben que el camino es sinuoso y siempre hay piedras”, señaló, al reconocer las dificultades del proceso, aunque reafirmó su compromiso de avanzar.
Sobre el final, dejó una de las frases más celebradas por el público presente:
“Vamos a seguir cambiando hasta que seamos el país más libre del mundo”, prometió, en lo que sonó como una síntesis de su proyecto político.