Durante 2025, 6 de cada 10 autos vendidos en argentina fueron importados
El mercado automotor argentino registró un fuerte repunte durante 2025, con gran protagonismo de las importaciones. Según el informe anual de patentamientos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), el año cerró con 612.291 autos 0 km patentados, lo que representa un crecimiento del 47,8% frente a 2024 y la mejor cifra desde 2018.
La composición del mercado muestra un predominio de los vehículos importados, que alcanzaron el 60% de las unidades patentadas, mientras que los de origen nacional representaron el 40%. Brasil se mantuvo como el principal proveedor externo, aunque los vehículos de origen chino consolidaron su presencia con más de 25.000 patentamientos en el año.
Entre los modelos más vendidos, el liderazgo lo ocupó la Toyota Hilux, seguida del Toyota Yaris y el Fiat Cronos. La lista de los diez más comercializados también incluyó al Peugeot 208, Ford Ranger, Volkswagen Amarok, Volkswagen Polo, Toyota Corolla Cross, Chevrolet Tracker y Volkswagen Taos.
En cuanto a marcas, Toyota reforzó su posición en el podio, mientras que Ford y General Motors cedieron participación. Fiat incrementó su peso en el mercado, impulsada por el desempeño del Cronos.
Los automóviles mantuvieron cerca del 70% de la participación total, pero perdieron terreno frente al avance de los comerciales livianos y pesados. Dentro de los automóviles, los pequeños hatchback retrocedieron, mientras que los SUV ampliaron su participación desde un 8% en 2015 a un 35% en 2025. Las pick-ups también ganaron peso, al pasar del 18% al 26% en la misma década.
En cuanto al tipo de motorización, los vehículos a nafta redujeron su participación desde el 83% al 73% en el periodo 2015-2025, mientras que los diésel se consolidaron en torno al 22%. Los híbridos y eléctricos, aunque aún minoritarios, alcanzaron una participación del 4,6% en 2025.
El financiamiento recuperó un rol protagónico en las ventas, con niveles similares a los de 2015. Los planes de ahorro siguieron siendo el principal canal, aunque se observó una migración desde los bancos hacia las financieras de las propias marcas.