El Gobierno dispuso el traslado del sable de San Martín
El presidente Javier Milei firmó el Decreto 81/2026, mediante el que se dispuso el traslado del sable corvo del General José de San Martín, uno de los símbolos más relevantes del patrimonio histórico argentino. La medida, que ya venía generando polémica en el ámbito político y cultural, fue oficializada a pesar de las críticas y cuestionamientos que surgieron en los últimos días.
Actualmente, y desde el año 2015, el sable se encuentra exhibido en una sala especial del Museo Histórico Nacional, ubicado en Parque Lezama, al sur de la Ciudad de Buenos Aires. Con esta decisión, el Gobierno nacional resolvió que la pieza sea trasladada al Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, con sede en el barrio porteño de Palermo.
En los considerandos del decreto, el Poder Ejecutivo remarca que el sable de San Martín integra el patrimonio histórico de la Nación y representa uno de los símbolos más importantes de la soberanía y de la independencia argentina.
El texto oficial también recuerda que el sable fue objeto de dos hechos ilícitos, ocurridos en 1963 y 1965, cuando se encontraba bajo la guarda del Museo Histórico Nacional. Si bien fue recuperado en ambas oportunidades, esos episodios marcaron un antecedente clave en las decisiones posteriores sobre su custodia.
A raíz de aquellos antecedentes, en 1967 se dispuso que el sable quedara bajo custodia definitiva del Regimiento de Granaderos a Caballo, unidad creada por el propio San Martín y considerada depositaria de una tradición histórica ligada al honor, la disciplina y el servicio a la Patria.
En 2015, un nuevo decreto habilitó su traslado al Museo Histórico Nacional para su exhibición permanente, aunque manteniendo la custodia formal de los Granaderos. Ahora, con el Decreto 81/2026, el Gobierno deroga aquella norma y establece que el sable vuelva a permanecer de manera permanente en el Cuartel de Palermo, declarado Monumento Histórico Nacional.
Fundamentos del traslado y alcance del decreto
Según el Ejecutivo nacional, la guarda del sable en el ámbito del Regimiento restituye su contexto histórico original y garantiza mejores condiciones de preservación, seguridad y jerarquía institucional. El decreto también destaca que la medida busca honrar la historia nacional y reafirmar los valores de soberanía, independencia y libertad como pilares del orden republicano.
El artículo primero dispone formalmente el traslado del sable al cuartel ubicado sobre la Avenida Luis María Campos, mientras que el segundo establece que el Regimiento de Granaderos será el responsable exclusivo de su custodia e integridad. Finalmente, la norma deroga el decreto de 2015 y ordena su publicación en el Registro Oficial.
Aunque el Gobierno sostiene que se trata de una decisión orientada a la protección del patrimonio histórico, el traslado del sable de San Martín volvió a encender el debate sobre el acceso público a los símbolos nacionales, el rol de los museos y el uso político de la historia. Mientras tanto, aún no se conocieron detalles sobre el operativo de traslado ni sobre el régimen de exhibición futura de la pieza.