Auto Estilo Brisas
Los de afuera no son de palo, y esto recién comienza
Año nuevo, políticas conocidas. Habrá quien piense que es más de lo mismo y otros deducirán que es solamente el comienzo. Ha cambiado el almanaque pero la tendencia continúa, de manera casi irreversible, excepto que se pegue un volantazo. 2025 se había cerrado con una suba en patentamientos de casi el 50%, estimulada por un crecimiento de los importados que llega a 6 de cada 10. Habían bajado la producción nacional el 3% y las exportaciones el 11% en el comparativo interanual.
Las situaciones cambian únicamente si se toman decisiones que impliquen correcciones. De lo contrario, por el impulso y la inercia que traen, un panorama solamente se mantiene y en el acumulado, se profundiza, aunque siempre en el mismo sentido de circulación.
Más importados, menos nacionales. Más ventas, menos fabricación. Más importación, menos exportación. Más por menos… menos. El primer mes del año ratificó esta tendencia con algunas particularidades que llaman la atención, porque de los diez más elegidos, siete son modelos nacionales. Al menos, en este contexto, es curioso.
La tendencia importadora en el sector automotriz parece irreversible. Si la ponemos en el terreno específico de los electrificados, con un cupo ya distribuido de 50 mil unidades, lo entendemos por el beneficio de la quita del arancel del 35%. Sin embargo, hace unas horas ocurrió algo más profundo. Se confirmó el acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Argentina, que favorece el ingreso de 10 mil vehículos producidos en Norteamérica sin arancel aduanero. Es decir, tendrá ese cupo el mismo beneficio que los electrificados, aunque sean modelos térmicos. Y a cambio, no habrá ningún tipo de contraprestación, como sí existen en el intercambio libre de impuestos en el Mercosur extendido, que abarca los fabricados en Brasil, la Argentina y México. Este pacto de libre comercio aún debe ser debatido y eventualmente aprobado por el Congreso Nacional. No está contemplado en las sesiones extraordinarias, como sí lo está el acuerdo con la Unión Europea, y por lo tanto quedará para las ordinarias a partir de marzo.
Este acuerdo comercial abarca a muchos rubros. Específicamente en el automotriz, podría deparar mucho ruido con cuatro corporaciones que resultarán muy favorecidas por lo firmado entre los gobiernos de Donald Trump y Javier Milei. Son Ford, General Motors, Toyota y Stellantis, que traerían algunos de sus modelos que, en algunos casos, no existen en nuestro país. La mayor apuesta estaría en el ingreso de SUVs de gran porte, camionetas full-size y quizás, algunas heavy duty.Los japoneses estarían en condiciones de entrar la pick-up Tundra, y las marcas norteamericanas no se quedarían atrás. Ford sumaría propuestas de la serie F, donde la 150 Raptor, Tremor y Lariat híbrida son las de mayor porte. Por encima, las F 250 y 350 podrían desembarcar aquí, como parte de este cupo del acuerdo sellado por los funcionarios JamiesonGreer y Pablo Quirno. Ram estaría en condiciones de importar, sin el arancel aduanero, las 1500 TRX. En cuanto a las SUVs de gran tamaño, Dodge podría volver al país con Durango. Además, Chevrolet ofrecería la Tahoe, que a modo de prueba ya se exhibe este verano en el stand de Cariló. Allí, como una estrella, se lleva todas las miradas esta versión carrozada de la poderosa Silverado. Por lo tanto, teniendo en cuenta que, al tratarse de cuatro poderosas automotrices que dominan el mayor volumen de ventas en nuestro país, es poco probable que desde la Asociación de Fabricantes vaya a plantearse alguna queja u observación, a los alcances de este acuerdo en el rubro.
Los datos de enero son crudos y desechan cualquier especulación que parta del relato. Justamente, la Cámara ADEFA traccionó en todos los ítems un balance bajo durante enero. Para redondear, hubo 10 mil unidades que atravesaron las fronteras, 20 mil producidas y 30 mil vendidas a concesionarias. En la decena de terminales, con muchas plantas paralizadas por mantenimiento y vacaciones, se ensambló 20% menos que en diciembre. Sin embargo, la caída estacional contra el mismo mes del año pasado llegó al 30%. La entrega a la red local fue 33% menor intermensual y apenas casi el 1% por encima de enero de 2025. Las exportaciones, que son el punto más débil y preocupante, no registran síntomas esperanzadores. El año arrancó con una caída estrepitosa del 51% frente al último mes del año pasado y del 12,3% contra el inicio de 2025. Tiene su lógica en la continuidad de factores negativos, que contribuyen para que todo empeore. No hay quita de impuestos y el régimen de castigos por exportar llega al 15%. Ese encarecimiento se suma a las dificultades que acarrea el alto costo en insumos, servicios, autopartes, tecnología, mano de obra y otras variables. Mientras en la Argentina no llegamos a fabricar medio millón de unidades – la mitad que hace 12 años -, esa cifra es apenas una quinta parte que en Brasil y una octava de lo que sale de la industria de México. Sí, dos millones y medio de vehículos por año se construyen en el gigante vecino y 4 millones lo hacen en la tierra azteca. De esa cifra impactante, el 80% lo colocan fronteras afuera, especialmente en Estados Unidos. Más de 3 millones de automóviles mejicanos se exportan, con arancel cero. Entonces, está muy en claro que no tenemos un modelo exportador con valor agregado. La exclusiva razón por la que seguimos vendiendo afuera, aunque en cifras mucho más bajas que las ideales y las deseadas, es por la existencia de acuerdos regionales como el Mercosur. Y porque esas corporaciones producen, esencialmente aquí, las versiones de pick-ups que no se hacen, por ejemplo, en Brasil. Ford con Ranger, Toyota con Hilux, Volkswagen con Amarok y Stellantis con Fiat Titano y Ram Dakota. Por eso, medianamente pueden ser competitivos en ese segmento.
El presidente de ADEFA Rodrigo Pérez Graziano actuó con cautela para trazar un panorama, a la espera de lo que suceda con el primer trimestre. Reconoció como “importante para enfrentar los desafíos, y ganar nuevos mercados, el avance en la disminución o eliminación de impuestos nacionales con impacto muy positivo”. El ejecutivo de Stellantis pidió “el acompañamiento por esa misma senda con los tributos provinciales y municipales, que gravan principalmente las exportaciones”.
De hecho, un estudio de la Consultora Adecco advirtió sobre cinco claves para que el sector pueda competir con sus principales rivales. La empresa referente en recursos humanos advirtió que aquellas compañías que logren integrar planificación, datos, formación e inclusión estarán mejor preparadas para sostener el crecimiento del sector. Ariel Bonanno, gerente de la división Automotriz, apunto que el talento puede marcar la diferencia entre recuperarse o quedar rezagado frente a la región.
Dentro de ese panorama de desafíos, se dieron en enero algunas particularidades que son típicas de la estacionalidad y otros que podrían sonar contradictorias. ACARA informó que los patentamientos estuvieron en un nivel 5% más bajos que hace un año, con 3500 mil unidades menos. Hubo 66 mil que salieron a rodar y la cifra es 174% más alta que en diciembre, aunque la explicación de ese boom es típica y obedece a que los clientes prefieren sacar un modelo 2026 y sacrificar un mes de uso a cambio de una dulce espera. A pesar de la baja interanual, a este enero hay que reconocerle que fue uno de los mejores de los últimos 8 años. La Asociación de Concesionarias estima para 2026 un alza moderada, en torno al 5%, para cerrar 640 mil operaciones, un indicador que irá corrigiéndose a medida que transcurra el tiempo.
Veamos un dato extraordinario en el contexto de lo descripto hasta acá con menos producción, más importación y menos ventas que en enero del año pasado. Sin embargo, de los diez modelos más elegidos, hay siete de Industria Argentina, uno chino y sólo dos brasileños que pertenecen a la misma empresa, VW. En detalle, Peugeot sumó al bronce del 208 el ingreso de su hermano mayor, 2008, al noveno puesto. Fiat sostiene al Cronos en el podio con medalla de plata y de esta manera, Stellantis colocó tres modelos en el Top Ten. Ford ya posicionó en el cuarto escalón a Territory, entre híbrida, SEL y Titanium, todas chinas. Y su inmediata perseguidora es la Ranger, oriunda de General Pacheco. Las posiciones sexta, séptima y décima son de Volkswagen, con Tera, Amarok y Polo, respectivamente. El octavo casillero en enero fue para la Chevrolet Tracker, producida en General Alvear, cercana a Rosario. Y el liderazgo lo sostiene Hilux, aunque Toyota solo conserva a esta camioneta como la preferida, y ratifica que ha sido la marca que menos creció durante el año pasado.
Las ventas el mes pasado para las marcas chinas, fueron superiores a los 4300 rodados, que equivale a casi 7% del total de los patentamientos. BAIC ha sido la locomotora, seguida a 400 unidades por BYD, que llegó hace un semestre y tiene una buena oferta de híbridos y electrificados. Atrás se ubican Haval y Chery, la pionera de las chinas en nuestro país, aunque con un tercio de lo que vende BAIC.
Ya estamos en la carrera de un año lleno de desafíos y objetivos, sin elecciones, sin campañas proselitistas, con una nueva configuración parlamentaria. Y con un panorama que ya no muestra con tanta preocupación a la inflación sino a la generación y distribución de la riqueza, para reactivar la economía, con la preservación del empleo y la potencial generación de más fuentes. El sector automotriz, que semanalmente nos ocupa por sus nuevos modelos, hoy nos preocupa por los indicadores y el modelo, en pos de un ajuste fiscal necesario como la baja de precios, sin priorizar el proteccionismo.
Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
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