2026-02-11

Josefina López Mac Kenzie expuso la crisis de salud mental policial

La periodista Josefina López Mac Kenzie expuso una grave crisis de salud mental en la Policía Bonaerense, con cifras alarmantes de suicidios y condiciones laborales extremas.

La situación de la salud mental en la Policía Bonaerense fue el eje de una entrevista en Brisas Seguna edición a Josefina López Mac Kenzie, periodista de TN y Clarín, quien desde hace años investiga el impacto de las condiciones laborales en los efectivos policiales.

Según explicó, el problema no es aislado ni reciente, sino que se repite en distintas jurisdicciones del país, pero alcanza una dimensión especialmente preocupante en la provincia de Buenos Aires, la fuerza policial más numerosa de la Argentina.

Durante la entrevista, López Mac Kenzie reveló datos que grafican la gravedad de la situación. En la Policía Bonaerense, el suicidio es diez veces más frecuente que la muerte en un operativo. En promedio, se registran entre 35 y 40 suicidios por año, sin contar a efectivos retirados, lo que equivale a al menos tres casos mensuales.

Estas cifras surgen de relevamientos periodísticos propios y de testimonios de psiquiatras especializados, jefes policiales y familiares de efectivos. “No es una opinión personal, es lo que dicen los profesionales que los atienden”, remarcó la periodista.

Condiciones laborales extremas y vidas al límite

Uno de los factores centrales señalados es la ausencia de una jornada laboral regulada. Los policías pueden ser obligados a trabajar 24 o incluso 48 horas seguidas, sin posibilidad de negarse, y muchas veces deben sumar largos traslados diarios que extienden aún más el desgaste físico y emocional.

A esto se suma que los efectivos no son considerados trabajadores en términos legales, por lo que no cuentan con derechos básicos como representación gremial, negociación salarial o mecanismos formales de reclamo.

La precariedad salarial obliga a la mayoría de los policías a tener trabajos adicionales en sus horas de descanso: choferes de aplicaciones, ventas informales o tareas de servicios. “No existen francos reales”, explicó López Mac Kenzie. El resultado es una vida marcada por el agotamiento, el endeudamiento y la frustración constante.

Salud mental, armas y un cóctel peligroso

Los especialistas consultados describen la situación como una “olla a presión” que contiene estrés permanente, falta de descanso, problemas familiares y convivencia cotidiana con un arma de fuego. Este contexto incrementa el riesgo de depresión, crisis emocionales y conductas suicidas.

Si bien existen carpetas psiquiátricas y licencias por salud mental, la periodista advirtió que muchas veces estas son apenas la antesala de situaciones más graves, y que incluso retirando el arma reglamentaria, el riesgo persiste.

López Mac Kenzie planteó una contradicción estructural: si bien se considera que la Policía no puede hacer huelga por razones de seguridad pública, tampoco existen canales intermedios de contención y reclamo. “Debería haber alguna válvula institucional para evitar que la única salida sea el colapso personal”, sostuvo.

La periodista remarcó que la falta de reformas profundas en este aspecto no solo afecta a los efectivos, sino que también impacta en la calidad del servicio de seguridad que recibe la sociedad.

Líneas de ayuda y prevención

Ante la gravedad del tema, se recordó la importancia de los dispositivos de asistencia disponibles:

  • Línea 135 – Atención gratuita y confidencial para personas en crisis o riesgo de suicidio (24 horas).
  • Línea 109 – Salud mental del Municipio de General Pueyrredón (atención permanente).

 

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