La actividad de la construcción encadena 13 meses de estancamiento
El 2025 dejó una postal ambigua para la actividad de la construcción en Argentina: una recuperación estadística respecto del piso de 2024, pero sin impulso suficiente para consolidar un crecimiento sostenido.
De acuerdo con el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la serie desestacionalizada mostró en diciembre una suba mensual de 3,8%, revirtiendo casi por completo la caída de noviembre. Sin embargo, cuando se amplía el foco, el dato más relevante es otro: trece meses consecutivos de estancamiento en los despachos de insumos.
En términos interanuales, 2025 cerró con una mejora de 6,3% respecto de 2024, pero esa comparación parte de un año extremadamente deprimido, atravesado por el ajuste fiscal, la caída de la obra pública y la corrección de stocks en toda la cadena.
De hecho, en los últimos catorce años, el nivel de despachos de 2025 solo superó al de 2020 —marcado por la pandemia— y apenas por un 1,1%.
¿Por qué la construcción no despega?
De acuerdo al reporte que Pablo Lara, director de ESTRATECO Consultores, hizo para el sitio especializado Construya, uno de los factores centrales fue la fuerte contracción de la inversión pública a partir de diciembre de 2023. El Gobierno nacional, históricamente el principal inversor en infraestructura vial, vivienda y obras estratégicas, redujo significativamente el gasto en construcción.
Si bien en 2025 hubo una leve reactivación en asfalto y hormigón, impulsada por provincias y municipios —en parte por el calendario electoral—, el punto de partida era tan bajo que no alcanzó para compensar el derrumbe previo.
Fin de la “inflación como motor” de compras adelantadas
El proceso de desinflación también cambió la lógica del sector. Durante 2022 y especialmente 2023, la aceleración inflacionaria impulsó compras anticipadas de insumos para preservar capital de trabajo.
En 2025, con menor presión inflacionaria, desapareció esa “carrera por stockearse”, lo que redujo la demanda especulativa de materiales.
Costo en dólares y mercado inmobiliario
El proceso de estabilización macroeconómica elevó con rapidez el costo de construcción medido en dólares, mientras que el precio del metro cuadrado terminado no acompañó con la misma intensidad.
El mercado inmobiliario mostró mayor dinamismo en cantidad de operaciones, pero no tanto en valores. Además, el crédito hipotecario reapareció recién a fines de 2024 —desde niveles casi nulos— y comenzó a verse afectado por el deterioro financiero previo a las elecciones legislativas de medio término en 2025.
ISAC por insumos: fuerte heterogeneidad
La apertura del ISAC mostró un panorama muy dispar entre materiales.
En diciembre se registraron aumentos mensuales atípicos en:
- Vidrio plano, tubos sin costura y grifería (+28,9%)
- Artículos sanitarios de cerámica (+25,6%)
- Hierro redondo y acero para construcción (+12,7%)
- Pinturas (+12,3%)
Estas subas estuvieron probablemente asociadas a factores comerciales puntuales.
También hubo mejoras moderadas en yeso, mosaicos graníticos y calcáreos, pisos y revestimientos cerámicos y placas de yeso.
Del otro lado, mostraron retrocesos:
- Asfalto (-11,6%)
- Ladrillos huecos (-11,7%)
- Hormigón elaborado (-5,1%)
- Cemento Portland (-2,0%)
El cemento, considerado el “termómetro” del sector, cerró diciembre con despachos 2,2% menores interanual y 3,6% por debajo del promedio de los doce meses previos.
En enero de 2026 se enviaron al mercado 788,2 mil toneladas de cemento Portland, 5,2% menos que un año atrás, ubicándose en el puesto 16 de los últimos 46 eneros.
En todo 2025 se despacharon 5,75 millones de toneladas de cemento en bolsa (-0,4% interanual) y 4,34 millones de toneladas a granel (+14,7%).
Empleo y señales hacia 2026
Según el IERIC, el empleo formal en la construcción alcanzó los 359.870 puestos, con una baja mensual de 0,6%, aunque se mantuvo 0,5% por encima del nivel de un año atrás.
Un dato positivo surge de la superficie autorizada para obras privadas en 246 municipios relevados por el INDEC.
En noviembre mostró una suba interanual de 13,6%, totalizando 1,338 millones de metros cuadrados. En el acumulado enero-noviembre, la mejora fue de 6,1% anual, interrumpiendo tres años consecutivos de caída.
La provincia de Buenos Aires concentró el 32,4% del total autorizado (4,713 millones de m²), mientras que la Ciudad de Buenos Aires aprobó 2,067 millones de m² (+32,7% interanual), alcanzando el 14,2% del total.
Entre los distritos más dinámicos se destacaron CABA, Córdoba capital, Tigre, La Plata y Rosario.
Balance 2025: recuperación estadística, sin ciclo expansivo
El año dejó una conclusión clara: la construcción logró salir del pozo más profundo de 2024, pero no inició un ciclo de crecimiento sostenido.
El rebote interanual se explica en buena medida por la baja base de comparación. El sector enfrenta un nuevo escenario donde la obra pública es más acotada, la inflación dejó de funcionar como incentivo para adelantar compras, y el costo en dólares condiciona la inversión privada.
La evolución de la superficie autorizada y del crédito hipotecario será clave para determinar si 2026 logra romper la meseta o si la actividad continúa moviéndose en niveles bajos históricos.