Entrevista
Expectativa por la cosecha gruesa: tras la sequía, el campo espera rindes de buenos a muy buenos
El presidente de la Sociedad Rural de Mar del Plata, Juan Carlos Petersen, analizó el estado de la campaña gruesa en una entrevista con Radio Brisas y aseguró que, pese a las complicaciones climáticas de enero y comienzos de febrero, las perspectivas productivas son en general positivas.
“Habíamos arrancado muy bien, pero enero fue complicado y sobre todo febrero, hasta las lluvias que hemos tenido en estos últimos días”, explicó el dirigente rural, al describir el impacto de la sequía y las altas temperaturas en momentos clave del desarrollo de los cultivos.
En relación al girasol, Petersen indicó que el cultivo había comenzado la campaña con muy buenas condiciones, aunque la falta de agua durante la etapa de floración y llenado de granos generó preocupación. “El girasol había arrancado muy bien, pero la falta de lluvia en el llenado de granos afectó algunos lotes. Algunos productores observaron cabezas con granos vacíos, lo que significa falta de agua en la floración”, detalló.
Aun así, sostuvo que el panorama general es alentador: “Estamos a dos meses reales de la cosecha y, pese a la sequía de enero, los cultivos están bien. El girasol viene de bien a muy bien”. Respecto al maíz, el presidente de la entidad rural señaló que los lotes sembrados en fecha muestran un muy buen desarrollo. “Los maíces que se sembraron bien están muy buenos. Habrá que ver si la sequía de febrero afectó a alguno, pero en términos generales la cosecha será de buena a muy buena”, afirmó.
No obstante, advirtió que los maíces tardíos o de segunda podrían presentar mayores complicaciones: “En esta zona tienen poca significación, pero esos sí están más comprometidos porque atravesaron de lleno el período más seco y caluroso”.
Petersen remarcó que los primeros días de febrero fueron particularmente adversos para los cultivos.
“Fue muy seco y caluroso, y en el llenado de grano eso es muy malo para la planta porque falta agua y hay mucha evaporación”, explicó, al referirse al estrés hídrico que impacta directamente en el rendimiento final.
En cuanto a la soja, el dirigente describió un escenario particular para la campaña 2025. “Casi no hay soja de primera. La relación de precios no era positiva, entonces se sembró más fina, lo que derivó en un mayor cultivo de soja de segunda”, señaló.
Este cambio en la estrategia productiva responde a decisiones económicas de los productores frente al contexto de precios y costos, lo que modificó la tradicional distribución de cultivos en la región.
Expectativas moderadamente optimistas
Si bien el clima generó incertidumbre durante el verano, desde la Sociedad Rural local consideran que el balance general es favorable.
“Fue un buen año 2025 y los cultivos se están desarrollando bien. Ahora debemos esperar los valores y los resultados concretos de la cosecha”, concluyó Petersen.