Monseñor Giobando celebró su primer año como obispo de Mar del Plata y recordó consejos del Papa Francisco
La Catedral de Mar del Plata fue el escenario este domingo de una celebración especial. Monseñor Ernesto Giobando sj, obispo de la diócesis, dio gracias por el primer aniversario de su ministerio episcopal.
La Eucaristía reunió a miembros del movimiento Comunión y Liberación, quienes también recordaron el 21° aniversario del fallecimiento de Luigi Giussani y los 44 años del reconocimiento pontificio de la Fraternidad.
El obispo resaltó la importancia de la comunión fraterna y el compromiso del movimiento en áreas como educación, cultura y construcción de la paz. “Si no estamos en comunión con Dios y con los demás, el camino hacia la verdadera libertad cristiana es casi imposible”, afirmó.
Al evocar la ceremonia realizada un año atrás, Giobando destacó la oportunidad de recorrer la diócesis y acercarse a las distintas comunidades. Compartió además dos consejos del Papa Francisco: conservar el buen humor y mantener la cercanía con la gente, subrayando que “no se puede acompañar un rebaño desde un escritorio”.
Mensaje de Cuaresma y espiritualidad
En su homilía, vinculó el inicio de la Cuaresma con el Evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto. Explicó que la vida cristiana está marcada por la prueba y la fidelidad, retomando enseñanzas de Ignacio de Loyola sobre la vanidad, la avaricia y el orgullo. Invitó a los fieles a cultivar humildad, pobreza y servicio, reafirmando que la búsqueda del poder y del dinero no debe guiar las decisiones personales ni sociales.
Además, recordó la Doctrina Social de la Iglesia y la opción por los más pobres, destacando que este tiempo de Cuaresma es una oportunidad para renovar la gracia bautismal y fortalecer la misión cotidiana, poniendo la mirada en Jesús para no errar el rumbo.
Un llamado a la comunión y al servicio
El mensaje central de Monseñor Giobando en esta celebración fue la unidad en la fe y el compromiso con la comunidad. La comunión, afirmó, es el primer paso hacia la verdadera libertad cristiana.
Su ejemplo pastoral busca inspirar a la diócesis a vivir la fe de manera activa y cercana, fortaleciendo lazos entre las comunidades y fomentando la solidaridad.