2026-03-05

Juan Pablo Reverter y el desarrollo inmobiliario en Mar del Plata: empleo, barrios privados y cambios en la demanda

El presidente de H. Ledesma y Ledesma Desarrollos Inmobiliarios analizó el presente del sector en Mar del Plata. Afirmó que los desarrollos generan empleo, revalorizan zonas y responden a nuevas demandas habitacionales.

El presidente de H. Ledesma y Ledesma Desarrollos Inmobiliarios, Juan Pablo Reverter, analizó el presente y las perspectivas del mercado inmobiliario de Mar del Plata durante El Pase, el streaming de los jueves de Radio Brisas.

Según explicó, existe todavía una mirada negativa sobre los desarrolladores inmobiliarios. “El desarrollador está visto como alguien que viene de afuera, destruye un barrio, tira el desarrollo arriba, se hace multimillonario y se va. Ese es el pensamiento general”, señaló.

En ese sentido, consideró que parte de esa percepción también es responsabilidad del propio sector, que muchas veces no logra explicar el impacto positivo de los proyectos. “Eso es culpa de los desarrolladores, que no mostramos qué significa hacer un desarrollo”, reconoció.

Reverter admitió que los proyectos suelen generar tensiones iniciales en los barrios donde se instalan. “Cuando comienza genera conflictividad: donde antes había un terreno, después puede haber 200 o 300 viviendas”, explicó. Sin embargo, sostuvo que con el tiempo esos cambios terminan siendo positivos para la zona, pese a los inconvenientes que puedan surgir durante el proceso.

El impacto económico y la generación de empleo

Para Reverter, uno de los aspectos menos visibles de la actividad inmobiliaria es su impacto en la economía local.

Todo desarrollo es un generador de empleo terrible”, afirmó, al detallar que el movimiento económico no se limita a la empresa constructora.

En ese sentido, explicó que un edificio o un barrio privado moviliza múltiples actividades: pymes de construcción, encargados de edificios, empresas de limpieza, seguridad, mantenimiento, servicios de ascensores, control sanitario o mantenimiento de infraestructura.

Además, destacó que los desarrollos actuales conviven con la preservación del patrimonio urbano, una temática que hoy tiene mayor relevancia en la agenda pública.

Hoy está en boga la conservación del patrimonio. No hay patrimonio demolido por un desarrollo inmobiliario. Al contrario, se lo pone en valor”, aseguró.

Cambios en la ciudad y el desafío del acceso a la vivienda

Reverter también repasó cómo fue cambiando el perfil de Mar del Plata a lo largo de las décadas.

Recordó que en sus orígenes la ciudad era un destino de la clase aristocrática, que tenía allí sus residencias de verano. Con el paso del tiempo, barrios como Colón y el centro comenzaron a poblarse con clase media y trabajadora, lo que transformó la dinámica urbana.

Posteriormente, la ciudad perdió parte del público de mayor poder adquisitivo. “En un momento se perdió la clase ABC1: se fueron a Cariló, Pinamar o Mar de las Pampas”, explicó.

Sin embargo, sostuvo que en los últimos años ese segmento volvió a elegir Mar del Plata, impulsado por la oferta gastronómica, la vida nocturna, las playas y los nuevos desarrollos inmobiliarios, tanto en altura como en barrios privados.

En ese marco, señaló que los barrios privados dejaron de ser exclusivamente de segunda vivienda y pasaron a convertirse en una opción de residencia permanente.

Hoy el desarrollador, a diferencia de años atrás, primero mira qué demanda el mercado y en función de eso desarrolla. Por eso crecen los barrios privados: es lo que la gente está pidiendo”, indicó.

No obstante, advirtió que el principal problema estructural sigue siendo el enorme déficit habitacional de la clase media, que está directamente vinculado a la falta de crédito.

El problema es el crédito. Eso no pasa en todo el mundo”, señaló. Como ejemplo, contó que hace algunos años intentaron lanzar un proyecto de 70 departamentos en el centro con financiación propia a 20 años, con cuotas equivalentes a un alquiler.

De las primeras veinte ventas, ninguna fue con esa financiación. Preferían financiamiento corto por miedo”, recordó.

Para el empresario, la recuperación del crédito hipotecario dependerá de la estabilidad económica del país. “La incertidumbre es no saber qué se va a pagar”, explicó.

En ese sentido, consideró que el impulso inicial debería venir de la banca pública. “El puntapié inicial lo debe dar la banca estatal y después el banco privado. Eso mueve la economía”, sostuvo.

Finalmente, remarcó una tendencia que suele repetirse en el mercado argentino: “En estos ciclos de dólar planchado, la gente acude al ladrillo

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