Lanús se quedó con un duelo apasionante frente a Quilmes
El Granate atrapó un trascendental triunfo 90-86 ante el Cervecero, en condición de local, en un cotejo correspondiente a la última etapa de la Fase Regular de la Conferencia Sur. El elenco de Manu Anglese dió un paso importante para sus aspiraciones y encadenó su quinta victoria al hilo.
Con este resultado, el equipo de la zona sur del conurbano engordó su récord a 19-10, con el que marcha en el cuarto lugar del escalafón. Por su parte, la escuadra de Javier Bianchelli enhebró su segunda caída en fila y ahora ostenta una marca 17-11, con la que se ubica en el sexto puesto.
En el plano individual se destacó Roquez Johnson con una tarea de 21 puntos (7/8 en dobles) y 4 rebotes, secundado por Mike Henry con 18 unidades (5/13 de tiros de campo) y 11 recobres. En el rincón perdedor, sobresalió Juan De La Fuente con 26 puntos, 6 asistencias y 4 rebotes.
El partido arrancó a máxima velocidad, con dos contendientes muy intensos y ávidos por imponer sus condiciones. Quilmes acaparó el control de las acciones, con un goleo repartido. En tanto que el local se atrapó en una obstinación a los triples (1/12). El Cervecero cerró con una ganancia clara y muy justa de 29-19, merced a su enorme 63% de tiros de cancha.
En el segundo cuarto se produjo un torbellino del Grana. Los ingresos de Sachi y Franchino renovaron la energía, a tal punto que esa ineficacia en ataque se transformó en una tarea descomunal, que se graficó en su infernal 38 puntos. El equipo de Mar del Plata se desdibujó y perdió la brújula. Motorizado en un estado anímico de confianza, Lanús pasó por arriba a su rival y de entrar al segmento perdiendo por 12 se retiró al entretiempo con una ventaja 57-44, con un pasmoso 14/18 de cancha (5/7 en triples).
Tras las charlas en vestuarios, el Grana marcó la máxima 61-46, a los tres minutos. No obstante, la fluidez mermó en el anfitrión, al mismo tiempo que Quilmes mejoró su rendimiento y estampó un parcial 21-9 para acercarse 70-65, con 1:55 minutos en el reloj. Lanús salió del asedio y clausuró adelante 74-65.
En el último episodio, el Cervecero se topó con un enorme problema de faltas y perdió escalonadamente a Nally, Moore y Alderete, lo que lo dejó sin referencias en el juego interior. Johnson se erigió en la única vía de anotación del Granate, para mantenerse el dominio del electrónico 84-77, a falta de 4:10 minutos. Las dificultades de producción ofensiva del dueño de casa se profundizaron, mientras que el corazón de Quilmes creció en esa desventaja notoria de altura, a tal punto que igualó el resultado 86-86, con 1:10 minutos. Esa remontada maravillosa del visitante se frenó con un triple de Whitfield que fue decisivo y así Lanús gritó un triunfo esencial para sus aspiraciones.