Villarruel se refirió a los aumentos de senadores
La vicepresidenta de la Nación y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, se refirió públicamente a la polémica generada en torno a los aumentos salariales en la Cámara Alta y aclaró cuál es su rol dentro del funcionamiento del cuerpo legislativo.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, la dirigente sostuvo que no tiene facultades para definir los salarios de los senadores, y remarcó que esas decisiones corresponden a los propios legisladores.
En su publicación, Villarruel respondió a lo que calificó como versiones malintencionadas sobre su participación en la definición de los salarios dentro de la Cámara Alta.
“Como Vicepresidente no soy senador y no decido cuánto cobran. Eso lo deciden ellos”, afirmó.
También explicó que tampoco tiene injerencia en la cantidad de asesores que posee cada legislador ni en los salarios que perciben, ya que esas decisiones dependen de cada senador.
Un debate recurrente sobre los salarios de la política
La discusión sobre los aumentos en el Senado suele generar polémica en el ámbito político y en la opinión pública, especialmente en contextos de dificultades económicas.
En este escenario, la vicepresidenta buscó deslindar responsabilidades sobre las decisiones salariales y aclarar cómo se toman esas determinaciones dentro del Congreso.
La propuesta de donar los aumentos
Más allá de la aclaración institucional, Villarruel planteó una alternativa para los legisladores que reciban incrementos salariales derivados de paritarias del personal legislativo.
Según explicó, propuso que los senadores puedan donar esos aumentos a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
La iniciativa se enmarca en un convenio firmado entre el Senado y la institución médica, que permite canalizar aportes voluntarios.
Una decisión individual de cada senador
La vicepresidenta subrayó que la decisión de donar o cobrar el aumento dependerá exclusivamente de cada senador.
“Queda a criterio de cada senador donar o cobrar el aumento”, expresó.
De esta manera, el planteo apunta a generar una opción solidaria frente al debate público sobre los ingresos de la política, aunque sin modificar el mecanismo institucional mediante el cual se definen los salarios.