Juez Galarreta defendió el uso de celulares en cárceles: “Reducen la violencia y ayudan a la reinserción”
El juez de Ejecución Penal de Mar del Plata, Juan Galarreta, cuestionó los proyectos que impulsan prohibir el uso de teléfonos celulares en las cárceles de la provincia de Buenos Aires, al considerar que se trata de “propuestas desacertadas” y respuestas de emergencia sin análisis de campo.
En una entrevista con Radio Brisas, el magistrado explicó que existe un marco normativo vigente que regula la utilización de celulares dentro de los establecimientos penitenciarios.
En ese sentido, recordó que desde la pandemia se implementó un protocolo específico que establece limitaciones y controles para el uso de estos dispositivos por parte de los internos.
“El Estado debe resguardar los vínculos familiares de las personas privadas de la libertad, porque eso forma parte del objetivo final que es la reinserción social”, sostuvo.
Asimismo, aclaró que el uso de redes sociales está prohibido dentro de los penales, por lo que el esquema actual contempla restricciones claras.
Menos violencia y más actividades educativas
Galarreta afirmó que la utilización de celulares con las limitaciones vigentes contribuyó a bajar el nivel de conflictividad dentro de las cárceles.
Según explicó, antes de la reglamentación los teléfonos ya existían dentro de los establecimientos, pero su uso no estaba regulado.
“Una vez que se aplicó el protocolo hubo menos delitos que antes”, remarcó, en diálogo con Gabriel Viñals.
Además, destacó que los dispositivos facilitan actividades educativas y de formación, algo que es valorado por docentes que trabajan dentro del sistema penitenciario.
Entre los ejemplos mencionó grupos de WhatsApp utilizados por docentes para responder consultas, talleres literarios, actividades religiosas y acompañamiento educativo.
Incluso, indicó que varios internos lograron terminar la escuela secundaria gracias a estas herramientas.
Estafas desde las cárceles y el debate sobre la prohibición
Consultado sobre la proliferación de estafas telefónicas cometidas desde cárceles, Galarreta señaló que no se puede pretender “la paz de los cementerios” dentro de los penales.
“El delito existe tanto dentro como fuera de las cárceles”, sostuvo, al advertir que prohibir completamente los celulares no resolvería el problema.
En ese sentido, mencionó un informe de la Jefatura de la unidad penitenciaria de Unidad Penal de Batán que le fue remitido recientemente.
El documento destaca que la implementación del protocolo redujo al mínimo los conflictos entre internos y contribuyó a una convivencia más pacífica, además de favorecer la continuidad educativa y las actividades sociales dentro del penal.
Para el magistrado, el desafío no es eliminar los celulares sino regularlos y controlarlos adecuadamente.