2026-03-23

Qué implica para Mar del Plata la salida de Shell del bloque CAN 107

La salida de Shell del CAN 107 generó dudas sobre el offshore frente a las costas de Mar del Plata. Qué significa la decisión y qué puede pasar con la exploración.

La decisión de Shell y su socio Qatar Petroleum de renunciar al segundo período del permiso de exploración offshore en el bloque CAN 107 generó interrogantes sobre el futuro de la actividad en el Mar Argentino.

Sin embargo, según explicó el ex gerente de exploración offshore de YPF, Sebastián Arismendi, se trata de una decisión puntual y no de un retiro del país ni del negocio exploratorio.

“Es la salida de un bloque particular, no de toda la Argentina ni de la exploración offshore”, aclaró.

En concreto, las compañías continúan operando en otros bloques estratégicos como CAN 100 y CAN 109, lo que demuestra que el interés en la cuenca sigue vigente.

Por qué Shell decidió dejar el bloque

La principal razón detrás de la salida estaría vinculada a la evaluación técnica del área. Según Arismendi, las empresas podrían haber determinado que el potencial de hidrocarburos en CAN 107 es menor en comparación con otros bloques cercanos.

Esto responde a una lógica habitual en la industria: las compañías priorizan áreas con mayor probabilidad de éxito, evitan continuar en bloques donde la relación costo-beneficio no es favorable y reducen gastos asociados a cánones e inversiones

“Para no seguir pagando canon, adelantaron la devolución del bloque”, explicó.

El contexto: demoras, costos y judicialización

La exploración offshore en Argentina comenzó a tomar impulso en 2018, cuando se licitaron varios bloques en la Cuenca Argentina Norte.

Sin embargo, el avance se vio afectado por distintos factores, como fueron la pandemia de Covid-19, retrasos en permisos ambientales y presentaciones judiciales y amparos

Todo esto provocó que la transición entre etapas exploratorias se extendiera más de lo planificado.

Inversiones millonarias en juego

Uno de los puntos clave para entender estas decisiones es el nivel de inversión requerido.

Para tener una idea de la magnitud de los montos que se manejan, Arismendi detalló que poner en funcionamiento un pozo exploratorio offshore demanda entre 80 y 150 millones de dólares.

Asimismo, las campañas sísmicas tienen un costo de entre 5 y 10 millones de dólares, que se agregan a lo cánones anuales que se deben abonar al Estado.

Esto implica que cada paso que dan las empresas está respaldado por evaluaciones técnicas y financieras extremadamente rigurosas.

Qué puede pasar ahora con la exploración offshore

El proceso actual se encuentra en una fase crucial: el análisis de los datos obtenidos en las campañas exploratorias.

De cara a mitad de año, las empresas deberán tomar decisiones estratégicas: continuar con la exploración, avanzar hacia la perforación de pozos o devolver las áreas.

Este último punto es clave, ya que perforar implica comprometer inversiones mucho más altas y asumir mayor riesgo.

La situación frente a Mar del Plata

Arismendi aclaró que en la zona frente a la costa bonaerense, especialmente en el área cercana a Mar del Plata, el escenario se mantiene activo.

Actualmente continúan operando Equinor, YPF, así como Shell y sus socios en otra área.

Esto indica que, pese a la salida del CAN 107, el desarrollo offshore argentino sigue en pie.

La exploración offshore es una actividad de largo plazo, donde los resultados no son inmediatos.

En ese sentido, Arismendi remarcó la importancia de esperar las definiciones del cierre del primer período exploratorio, que marcarán el rumbo del sector.

“Todavía hay que tener paciencia”, sintetizó.

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