Reforma de ley de glaciares genera alerta en la comunidad científica internacional
Especialistas internacionales en glaciología y ciencias ambientales manifestaron su preocupación ante el avance de la reforma de la ley de glaciares en Argentina. A través de una carta enviada a la Cámara de Diputados, advirtieron que modificar la normativa podría generar graves riesgos ambientales y sociales.
El documento pone el foco en un contexto global crítico, donde los glaciares atraviesan un proceso de deterioro acelerado, con niveles récord de pérdida en las últimas décadas y un impacto directo en el aumento del nivel del mar.
Uno de los principales puntos señalados por los expertos es la importancia de los ambientes periglaciales, considerados fundamentales dentro del sistema hidrológico.
Según detallaron, una eventual reforma podría poner en riesgo el acceso al agua potable para más de 7 millones de personas, además de:
- Reducir las reservas naturales de agua
- Aumentar la vulnerabilidad ante sequías prolongadas
- Alterar los caudales de ríos y cuencas
- Disminuir la resiliencia hídrica en zonas críticas
Estos factores convierten a la ley en una herramienta clave para la seguridad hídrica del país.
Una ley pionera en protección ambiental
La Ley N.º 26.639 fue una de las primeras en el mundo en establecer presupuestos mínimos para la protección de glaciares y ambientes periglaciales.
El marco normativo reconoce el carácter estratégico de estos ecosistemas y fija criterios unificados de protección en todo el territorio nacional, lo que ha sido destacado a nivel internacional como un modelo de regulación ambiental.
Qué propone la reforma y por qué genera polémica
Uno de los aspectos más cuestionados de la reforma es la intención de trasladar la decisión sobre qué áreas deben ser protegidas a las jurisdicciones locales, en lugar de mantener esa facultad en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales.
Según los científicos, este cambio podría implicar el reemplazo de criterios técnicos por decisiones influenciadas por intereses económicos o políticos.
El proyecto también busca habilitar el acceso a zonas actualmente protegidas para el desarrollo de actividades extractivas, especialmente la minería de litio, un recurso clave para la producción de baterías.
Si bien este sector es estratégico para la transición energética, los especialistas advierten que avanzar sin controles estrictos podría generar impactos irreversibles en ecosistemas sensibles.
Un debate con fuerte impacto social y político
La reforma ya cuenta con media sanción del Senado y actualmente se pasó a debate a la Cámara de Diputados. El proceso legislativo estuvo marcado por una audiencia pública histórica, con más de 100.000 personas inscriptas, reflejando el alto nivel de interés y preocupación social.
Este escenario posiciona a la ley de glaciares en el centro de una discusión que combina desarrollo económico, protección ambiental y acceso a recursos esenciales.