Auto Estilo Brisas
El auto al que nada le falta, inclusive un alto precio
Con más de un siglo y cuarto de historia, la marca del Rombo es considerada – y se presenta a sí misma – como creadora de automóviles. A fines del siglo XIX, Louis Renault comenzó a impulsar la transmisión directa de los vehículos, y a apostar por el uso cotidiano de sus productos. También era Renault, un modelo Type CB Coupé de Ville, una verdadera joya que terminó en el fondo del océano, un día como ante-ayer, hace 114 años, con el hundimiento del Titanic. Ese auto que estuvo en la bodega del transatlántico en su frustrado viaje inaugural, fue propiedad de un sobreviviente de la tragedia, William Carter, y sirvió de escenografía para una de las escenas más emblemáticas y románticas de la película de James Cameron, entre Rose y Jack.
La industria automotriz en la Argentina tiene ese comportamiento de navegar períodos de mares tranquilos y otros de aguas turbulentas. Es un proceso que parece natural y transversal a buena parte de los rubros de la economía y la sociedad. En ese contexto, presentar vehículos para mantenerse competitivo como marca generalista, es un desafío. Hay automóviles que quizás no alcanzarán jamás la popularidad en ventas, pero serán recordados por su belleza y personalidad, que los harán fácilmente reconocibles y admirados. En Renault, esa distinción recae en Koleos. Luego de una etapa en la que había bajado su nivel al de una segunda marca, comparada con Dacia que es su outlet en Europa, la Koleos siempre estuvo a la altura de lo que merecía. Y hoy, eleva esa vara a lo superlativo.
Sabemos de la predilección de Renault por la letra “K” para bautizar su gama. Kwid, Kangoo, Kardian y como consonante intermedia, en Arkana y la recientemente discontinuada pick-up Alaskan. Y en Koleos, más que nunca, como decíamos de chicos en el colegio cuando deletreábamos, con “K” de kilo. Ergo, si algo está un kilo es porque está en su peso justo y es todo lo que está bien. Es la tercera generación de una SUV de gran porte, que además ahora viene con combustión híbrida. En dos versiones, sólo turbonaftera llamada Techno y un mix electrificado para la denominada Esprit Alpine E-Tech híbrida. Y como referencia a Alpine, la escudería que tiene como piloto a nuestro Franco Colapinto en la Fórmula 1, hay algunos emblemas y costuras interiores azules, a tono con el color que identifica la hibridación.
Está fabricada en Corea del Sur, compartiendo plataforma con la china Geely, y para llegar a nuestro país pagó los aranceles aduaneros, que ya la colocan por precio en un valor más alto que algunos de sus competidores. La versión híbrida Esprit Alpine es la que hemos probado y analizamos, una experiencia que dejó mucha seguridad a bordo, para asemejarse en algunos aspectos al futuro no tan lejano del manejo autónomo. De hecho, las cámaras y sensores en 360 grados generan simulaciones permanentes, que muestran los vehículos del entorno que aparecen en el propio carril, en los laterales - aún si estuvieran estacionados - y con la capacidad de diferenciar si se trata de un porte chico o uno de grandes dimensiones, como un camión. Todo forma parte de un paquete de Asistencias, que incluyen la velocidad crucero adaptativa; sensores de ángulo ciego; frenado autónomo de emergencia ante obstáculos materiales o humanos y la capacidad de amplificar la maniobra evasiva ante un posible choque. Es cierto que el control de mantenimiento de carril se vuelve algo fastidioso, cuando la conducción tiene algunas características que podrían interpretarse como erráticas, pero que sin embargo son normales para algunas rutas o calles que tienen pozos y deformaciones a los que debemos esquivar de manera frecuente.
Cuenta con siete airbags, entre los que se incluye uno central, de cortina, entre las butacas delanterasque son de regulación eléctrica con calefacción y ventilación, pero las cinco plazas están tapizadas con un mix de cuero, gamuza y alcántara. Para el conductor hay selección de posiciones con memoria y ajuste lumbar. La marcha atrás, que como toda maniobra a baja velocidad la realiza con motor eléctrico, es tan silenciosa que activa un alerta sonoro externo, similar al dispositivo de los ómnibus y colectivos para estas maniobras. Todos los adicionales que describimos están por encima de todo aquello que viene en cumplimiento de las normativas, como los frenos ABS a disco visible, con distribución electrónica en las 4 ruedas que llevan llantas bitono de 20 pulgadas.
Koleos logra un andar suave, con buena suspensión, insonorización y como algo diferente, tiene un proceso de desaceleración inmediato, al levantarse el pie del acelerador, como consecuencia del tipo de motorización que combina nafta y electricidad. La propulsión turbonaftera de un litro y medio de 144 caballos, extiende su potencia a 245 con un torque de 320 NM, cuando se asocian dos motores eléctricos acoplados a la transmisión automática DHT de tres marchas. El consumo es realmente bajo en el tránsito urbano, porque activa las baterías, y es muy razonable en ruta a velocidades normales, con un visor que muestra en el panel de instrumentos el comportamiento combinado de los motores. Tiene únicamente tracción delantera, pero con cinco modos de manejo, que además de los tradicionales deportivo y económico agrega una conducción inteligente y una más segura si se transita por nieve.
Desde el interior se puede disfrutar de un doble techo panorámico, en un ambiente de materiales blandos y rígidos de muy buena calidad, con iluminación nocturna en los paneles de sus puertas delanteras. De frente, sobre el volante de excelente empuñadura y corte inferior deportivo, lleva el head-up display que proyecta el tacómetro digital en el parabrisas, con otros complementos como la velocidad crucero. Lleva un conjunto de 3 pantallas similares, de algo más de 12 pulgadas cada una. La que funciona como tablero de instrumentos es digital, muy completa y está en profundidad con respecto a la central, desde la que se opera el sistema multimedia, con teclas físicas para la calefacciónbizona. La tercera pantalla – exclusiva en la gama - está frente al acompañante, sin campo visual para el conductor y evitar así una posible distracción. Allí también se puede lograr conectividad inalámbrica independiente para videos y redes sociales, con ficha para auriculares. El sonido en el habitáculo es de óptima calidad por una línea de 10 parlantes Bose. Hay cargador inalámbrico para celular, varios puertos USB de dos tipos adelante y para los asientos traseros, que también cuentan con salidas propias de la climatización.
El exterior de la nueva Koleos es pura seducción, con abundancia de insignias azuladas por donde se lo mire, para darle identidad a la electromovilidad. De frente es desafiante, con una parrilla de proporción descomunal y símil de diamantes, que luego tiene una continuidad en la parte inferior de las defensas. Los faros son full led de muy buen poder lumínico en altas y bajas, coronados con dos cejas arriba y abajo para la marcha diurna. Visto de perfil, es todo fortaleza, elegancia, estilizado, con un largo de los que provocan que a este tipo de SUV se los denomine camionetas. Y de cola, hace honor a su nombre de Koleos, con un corte tradicional para este segmento, pero que parece dar otra apariencia ya que cuenta con luces conectadas por una línea led, más típicas de un deportivo. Ese conjunto lumínico atraviesa todo el portón eléctrico. Su baúl de doble piso alberga una capacidad de 545 litros y un auxilio temporal.
Como valor agregado, si se utiliza la app MyKoleos, se puede acceder a la información del vehículo; activar la llave digital y el encendido remoto; ver la ubicación; controlar la climatización y abrir o cerrar a distancia las puertas, ventanas y el techo solar.
Si tomamos la vigencia de Renault en este cuarto del presente siglo, vamos a encontrarnos con que Koleos es de los pocos sobrevivientes en sus casi 20 años de existencia, como un producto cuidado y vanguardista. La discontinuidad de Megane, Latitude y Laguna que eran de una gama medio-alta o bien la permanencia de la simpleza de Duster y su hermana pick-up compacta Oroch, dejaron al Rombo en una carencia de calidad. La abundancia de Clio Mío, Logan, Sandero y Stepway nivelaron para abajo, hasta el reemplazo con propuestas superadoras, competitivas, que le devuelven a la marca el nivel que sus clientes merecían y demandaban. Esta semana, la automotriz francesa presentó la Boreal, una novedad que viene de algún modo a suceder a la Captur, y queda varios escalones por debajo de Koleos. El bonustrack de esta versión híbrida supera los 88 millones de pesos, ya que por su precio en puerto de origen no aplica para eximirse del beneficio a los electrificados. En la versión naftera, el valor es 10 millones de pesos más bajo. Y como diferencial, cuenta con garantía de 3 años o 100 mil kilómetros, que se extienden a 8 años y 150 mil kilómetros para el sistema electrificado.
De esta manera Renault juega arriba, en el sector del público que tiene llegada a lo Premium, y que ingresa a la transición hacia la movilidad sustentable. Todo en un contexto a pesar de que aún no ha dado mayores precisiones de su ambicioso proyecto Niágara ni del futuro de la Planta cordobesa de Santa Isabel, que recientemente cumplió 70 años. A pocos días de la llegada de Franco Colapinto a Buenos Aires, para una exhibición en el circuito callejero, en esta Koleos híbrida se muestran señales de Alpine, para ponerse a tono con la moda y la onda de la máxima categoría que despierta pasiones. Ya trae el Rombo un rediseño de su imagen y tiene en claro que si quiere, puede ir por más. Las variables, los costos y el contexto de mercado son razones que estarán replanteándose para volver a vender en un volumen, que les permita colocar aunque sea un modelo entre los diez más elegidos. Claramente no será la Koleos, por una cuestión de equipamiento superior y alto precio. Será su nave insignia para mostrar el rumbo a tomar y su horizonte.
Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas