Protesta de SIVARA por la Feria de la Rambla tras desalojo
Trabajadores nucleados en SIVARA llevaron adelante una protesta frente a la Municipalidad marplatense, en reclamo por el desalojo y la demolición de la Feria de la Rambla, una situación que, según denunciaron, dejó a cientos de familias sin su principal fuente de ingresos.
La movilización fue encabezada por el referente sindical Walter Riveros, quien cuestionó el accionar de las autoridades y reclamó la apertura urgente de una instancia de diálogo.
Durante la protesta, desde el sindicato señalaron que el procedimiento se realizó sin exhibir una orden de desalojo clara, lo que generó fuertes cuestionamientos sobre la legalidad del operativo.
Riveros sostuvo que el accionar incluyó un importante despliegue de fuerzas de seguridad y maquinaria pesada, lo que calificó como un “atropello” hacia trabajadores que, según afirmó, siempre se manifestaron de manera pacífica.
Además, denunció allanamientos previos y aseguró que muchas de las medidas se llevaron adelante sin notificación formal, lo que ya se encuentra bajo análisis judicial.
El rol de SIVARA y las acusaciones
Otro de los puntos centrales del conflicto gira en torno a las denuncias sobre supuestos cobros irregulares a feriantes. En ese sentido, Riveros negó categóricamente estas acusaciones y afirmó que el sindicato no percibe dinero por permitir trabajar en la vía pública, sino que representa a los trabajadores en sus reclamos.
Desde SIVARA indicaron que toda la documentación y la información requerida será presentada ante la Justicia, con el objetivo de esclarecer la situación y deslindar responsabilidades.
Impacto social: familias sin trabajo
Uno de los aspectos más críticos del conflicto es el impacto directo sobre los trabajadores. Según indicaron, el desalojo de la feria de la rambla dejó a más de 200 familias sin ingresos, en un contexto económico ya complejo.
El reclamo principal apunta a encontrar una solución que permita la continuidad laboral, evitando el traslado a zonas donde, según sostienen, la actividad comercial sería inviable.
Posibles reubicaciones y debate abierto
Entre las alternativas que surgieron, se mencionó la posibilidad de trasladar a los feriantes a otros espacios como plazas o sectores ya ocupados por actividades similares. Sin embargo, desde el sindicato advirtieron que estas opciones deben ser evaluadas junto a los trabajadores.
En ese sentido, remarcaron que cualquier decisión debe surgir del consenso con los propios feriantes, priorizando condiciones que garanticen la viabilidad económica de sus puestos.
Finalmente, desde la organización insistieron en la necesidad de establecer una mesa de diálogo con el municipio, con el objetivo de encontrar soluciones concretas.
También expresaron preocupación por el futuro de otros espacios de venta ambulante en la ciudad, señalando que existe temor a nuevos desalojos que puedan afectar a distintos sectores, como ferias, artistas callejeros y vendedores informales.
"Si realmente hay una decisión política de borrar a todos los vendedores ambulantes y feriantes de la ciudad, que lo hagan público."