2026-04-24

Día del Libro: el detrás de escena de la imprenta UNMDP

En el Día del Libro, la imprenta de la universidad revela cómo transforma archivos digitales en libros físicos, con producción propia y demanda en crecimiento.

Cada 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, una fecha impulsada por la UNESCO que invita a reflexionar sobre el rol de la lectura y la industria editorial. En un escenario donde lo digital gana terreno, el libro impreso sigue demostrando su vigencia como herramienta cultural, educativa y de acceso al conocimiento.

En la Universidad Nacional de Mar del Plata, esta tendencia se confirma con un dato concreto dado que la demanda de publicaciones no solo se mantiene estable, sino que crece sostenidamente, impulsada por la producción académica y científica.

Detrás de cada publicación de la Editorial de la Universidad Nacional de Mar del Plata, existe un proceso técnico preciso que transforma archivos digitales en libros físicos listos para circular.

Del archivo digital al papel

El proceso comienza cuando los archivos diseñados llegan al área de Servicios Gráficos, donde se realiza la preimpresión, una etapa fundamental en la que se ajustan detalles técnicos antes de imprimir. El interior del libro se produce en blanco y negro, mientras que las tapas se imprimen en color con un tratamiento diferenciado.

Luego, las hojas pasan por el refilado, que permite obtener el tamaño final del libro, mientras que las tapas atraviesan el laminado, un proceso que protege el material y mejora su durabilidad, y el trazado, que facilita el armado posterior. Cada una de estas etapas cumple un rol clave para garantizar la calidad final del producto.

Ensamblado y terminación

En la fase final, el interior del libro y las tapas se unen mediante el pegado. Este proceso, junto con el refilado final, da como resultado un libro completamente terminado. Para una tirada promedio de cien ejemplares, el tiempo total de producción ronda una semana, incluyendo impresión, secado, armado y terminación.

Producción propia y flexibilidad

Uno de los cambios más relevantes en la imprenta universitaria fue la incorporación de procesos que antes se tercerizaban, como el laminado y el pegado. Esta decisión permitió ampliar significativamente la capacidad productiva.

Hoy, la universidad puede realizar tiradas cortas o incluso ejemplares únicos, algo que antes no era viable por los costos externos. Esta flexibilidad resulta clave para acompañar la diversidad de proyectos editoriales y favorecer la circulación del conocimiento.

Lejos de disminuir, el interés por el libro impreso dentro del ámbito universitario continúa en aumento. Este crecimiento está vinculado a la mayor producción de contenidos académicos, científicos y de divulgación, así como a la necesidad de contar con material físico para el estudio.

Además, el libro mantiene un valor simbólico y cultural fuerte. La experiencia de lectura en papel sigue siendo elegida por muchos lectores, incluso en un contexto dominado por pantallas.

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