Fe, testimonios y reflexión: cerca de 200 jóvenes vivieron la Jornada del Buen Pastor en Mar del Plata
Con una importante participación de adolescentes y jóvenes, la diócesis de Mar del Plata celebró la Jornada del Buen Pastor en el Colegio Don Orione, que culminó con la misa en la parroquia San José. La actividad, organizada por la Pastoral Vocacional, reunió a cerca de 200 personas en un clima de alegría, oración y reflexión comunitaria.
Durante el encuentro se desarrollaron espacios de animación, trabajo en grupos y testimonios de vida que buscaron acercar distintas experiencias vocacionales. Un matrimonio, una religiosa y el propio obispo compartieron sus caminos personales como respuesta al llamado de Dios, ofreciendo referencias concretas para el discernimiento de los jóvenes.
El obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando SJ, acompañó toda la jornada y presidió la Eucaristía de cierre. En su homilía, utilizó la imagen del báculo para transmitir el sentido del acompañamiento pastoral y la cercanía de Jesús con su pueblo, describiéndolo como un “salvavidas” que evita que las personas se pierdan.
Giobando subrayó que el Buen Pastor “conoce a sus ovejas por su nombre” e invitó a los jóvenes a “escuchar la voz de Jesús desde el corazón”, destacando una relación personal, cercana y permanente con lo divino. También remarcó la entrega total de Cristo, en contraste con lógicas parciales o condicionadas.
Un llamado a la decisión personal y a la esperanza
La celebración incluyó momentos de adoración eucarística y recogimiento espiritual, guiados por una religiosa, y la bendición final estuvo a cargo del presbítero Juan Cruz Mennilli, asesor de la Pastoral Vocacional.
En el cierre, el mensaje central apuntó a la decisión personal de seguir a Jesús, sintetizada en la invitación a decir “quiero seguirte, dejo todo y te sigo”. El obispo retomó además el salmo para recordar que si “el Señor es mi pastor, nada me puede faltar”, reforzando un mensaje de confianza y esperanza para los jóvenes presentes.