El consumo en supermercados marca una fuerte caída
El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, informó que el consumo en supermercados volvió a mostrar una caída significativa, alcanzando en febrero el nivel más bajo para ese mes desde 2019.
El dato refleja un deterioro sostenido del poder adquisitivo, en un contexto económico marcado por la inflación y la pérdida de ingresos reales.
Según los datos difundidos, el consumo registró una baja del 7,1% en comparación con febrero de 2025, lo que evidencia una tendencia negativa que se mantiene en el tiempo.
Además, se estima una pérdida de 57.000 millones de pesos en ventas en términos interanuales, mientras que la caída acumulada frente a 2023 asciende a 147.000 millones de pesos, lo que da cuenta de la magnitud del retroceso.
Qué explica la caída del consumo
Uno de los principales factores detrás de la caída del consumo en supermercados es la reducción del poder de compra de los hogares, que enfrentan aumentos constantes en productos básicos.
Ante este escenario, los consumidores tienden a priorizar productos esenciales, reducir volúmenes de compra o buscar alternativas más económicas, lo que impacta directamente en las ventas.
La combinación de inflación, ajuste del gasto y menor disponibilidad de ingresos genera un escenario en el que el consumo masivo se resiente.
Impacto en la economía
La caída del consumo en supermercados no solo afecta al sector comercial, sino que también tiene consecuencias más amplias en la economía.
El consumo es uno de los principales motores de la economía, por lo que su retracción genera un efecto en cadena en distintos sectores.
Los datos sobre el consumo en supermercados son considerados un termómetro del nivel de actividad económica, ya que reflejan el comportamiento cotidiano de los hogares.