Entrevista
Pablo Luguercio habló de todo en Radio Brisas: crisis, recambio y futuro de Aldosivi
En un momento complejo desde lo futbolístico para Aldosivi, Pablo “El Payaso” Luguercio volvió a aparecer en escena. Esta vez no dentro de una cancha, ni con la camiseta puesta como aquel referente querido por los hinchas, sino desde otro lugar: el de asesor deportivo del cuerpo técnico encabezado por Israel Damonte.
El exfutbolista pasó por los estudios de Radio Brisas y protagonizó una extensa e íntima charla en el programa Brisa Deportiva, conducido por Justiniano, donde habló absolutamente de todo: el difícil presente futbolístico del Tiburón, el recambio de plantel, su función dentro del club, la relación con Damonte, el valor de los juveniles y el desafío de sacar adelante a una institución golpeada por los resultados.
Aldosivi atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años. El equipo cerró el Torneo Apertura sin triunfos en 16 fechas, con ocho empates y ocho derrotas, ubicado en zona de descenso y obligado a reconstruirse para afrontar un segundo semestre decisivo.
En ese contexto, este lunes comenzó oficialmente la pretemporada y once jugadores fueron notificados de que no serán tenidos en cuenta para lo que viene. Con el mercado de pases por delante y la necesidad urgente de reforzarse, el club inició una etapa de cambios profundos.
“El rol de asesor deportivo es una salida laboral real para el futbolista”
Durante la entrevista, Luguercio explicó cómo fue construyendo su función actual dentro del fútbol y destacó que el rol de asesor deportivo es una herramienta cada vez más utilizada en distintos países.
“El rol de asesor deportivo lo construimos hace siete años. Hoy es una formación y una salida laboral real para futbolistas. Se brinda en ocho países de Latinoamérica y es un rol donde, a través de la experiencia del deportista, se trata de generar ese bien común”, expresó.
Además, remarcó el valor de la experiencia adquirida dentro de un vestuario y cómo muchas veces eso complementa la falta de estudios teóricos formales. “Hay muchos futbolistas que por cuestiones de tiempo y necesidades no tienen la parte teórica, pero sí una práctica y una experiencia del día a día dentro de una institución, un vestuario, conviviendo con la empatía, el liderazgo y la comunicación”.
En ese marco, agregó: “Yo me retiré a los 37 años y las habilidades que uno va generando a lo largo de los años no hay título que te las revalide. Esta función tiene un poco de eso”.
La relación con Damonte y el regreso a Aldosivi
Luguercio también habló sobre su vínculo con Israel Damonte, a quien conoce desde la adolescencia, y reveló cómo surgió la posibilidad de sumarse al actual proyecto futbolístico del club marplatense.
“Israel vive el fútbol con mucha pasión. Lo conozco desde los 13 años y recorrimos juntos ese camino para llegar a Primera División en un contexto muy distinto al actual”.
En ese sentido, recordó las dificultades que atravesaban los jóvenes futbolistas años atrás y cómo cambió el trato dentro del ambiente del fútbol.
“Antes había que pasar muchas cosas y pagar derecho de piso. Hoy el joven está visto desde otro lugar. Antes te veían como competencia; nosotros nos criamos en un contexto donde los jugadores grandes nos guiaban”. Además que Damonte ya había intentado sumarlo tiempo atrás a su cuerpo técnico. “Cuando Israel se retiró me llamó una madrugada para proponerme ser su ayudante en Huracán. En ese momento yo tenía otras intenciones y no era el momento”.
Sin embargo, esta vez la historia fue diferente.
“En esta oportunidad me agarró con la guardia baja y cuando me lo propuso no dudé, porque sabía que podía aportar valor por ser Aldosivi y conocer el club. Creí que era el momento y que había que poner la cara y ayudar al club”.
“Aldosivi no tiene que envidiarle nada a nadie”
Uno de los pasajes más emotivos de la charla llegó cuando habló del sentido de pertenencia que mantiene con la institución y se refirió sobre lo que representa Aldosivi para él:
“Es un club maravilloso. No tiene que envidiarle nada a nadie. El predio es una maravilla, la cancha, el recurso humano… hay empleados que vieron el predio desde sus inicios y siguen trabajando ahí con el mismo cariño”.
Para Luguercio, justamente ese factor humano fue clave para aceptar el desafío.“Eso es parte de lo que me motivó a decir que sí en esta situación”, insistió.
El duro presente futbolístico y la necesidad de cambiar
El exjugador también hizo referencia al difícil momento que atraviesa el plantel y pidió acompañar a los futbolistas en medio de la crisis deportiva. “A veces se juzga más a un futbolista que a un político”, subrayó.
Desde su rol, aseguró que intenta generar confianza y contención dentro del grupo: “Hay que tratar de acompañar a los chicos y pedirles a los más experimentados que ayuden a los jóvenes. Hay que crear vínculos de confianza donde el jugador se sienta cómodo”.
En relación a la decisión de prescindir de once futbolistas (aparte d elos cinco que ya habían sido relegados), Luguercio sostuvo que era inevitable tomar medidas.
“Había que tomar decisiones porque la situación no estaba bien. Ellos no son culpables de nada, todos somos culpables desde que arrancó el torneo hasta que terminó”.
“Lamentablemente les tocó pagar a ellos como les podía haber tocado a otros jugadores. La idea es buscar una estabilidad en estas 16 fechas que quedan y dar un cambio de aire”, añadió.
El valor de los juveniles y el mercado de pases
Pensando en lo que viene, Luguercio dejó en claro que el club buscará reforzarse, aunque remarcó que el contexto económico obliga a ser precisos y austeros.
“Hay una lista de jugadores que pueden venir y tiene que ver con futbolistas que Israel conoce o tuvo en otros equipos”.
Sin embargo, aclaró que no se buscará cantidad, sino jerarquía.
“Hoy necesitamos estabilidad y más allá de los nombres tiene que ver con eso. El que venga tiene que tener más calidad que cantidad”.
También dejó un fuerte respaldo para los juveniles surgidos del club. “El que venga va a tener que hacer más, porque si no va a jugar el pibe del club. Para nosotros los jóvenes formados en Aldosivi tienen un valor agregado”, detalló.
Más allá del complicado panorama deportivo y económico, Luguercio cerró la entrevista con un mensaje esperanzador para el mundo Aldosivi. “Soy optimista. La ciudad es maravillosa y las condiciones están dadas”, señaló y agregó que “estás a tres puntos del rival directo. Tampoco es una locura la diferencia”.
“Aldosivi tiene billetera corta, situaciones vulnerables que resolver y cuestiones que hay que entender. Hoy estamos a la espera y todavía no cerró ningún jugador”, completó.