“La calle va quebrando a las personas”: piden más asistencia para los sin techo en invierno
El padre Hernán David, vicario general de la Diócesis de Mar del Plata, expresó su preocupación por el aumento de personas en situación de calle y afirmó que se trata de una problemática cada vez más visible en la ciudad y en distintos puntos del país.
En diálogo con Radio Brisas, sostuvo que “va creciendo la cantidad de personas en situación de calle” y consideró que la situación “es el síntoma de una realidad social que se va viendo cada vez más difícil”.
El sacerdote remarcó que el fenómeno no se limita únicamente a la falta de vivienda, sino que implica múltiples problemáticas sociales y de salud.
“Lo vemos todos, más gente durmiendo en la calle”, señaló, y agregó que esa situación luego deriva en otras dificultades como adicciones, violencia y deterioro psicológico.
“La calle trae adicciones, un montón de cosas, además va quebrando a las personas. No es solo darle un lugar para dormir. Es todo un trabajo el que hay que hacer”, expresó.
En ese sentido, también advirtió sobre el impacto del narcotráfico en los sectores más vulnerables. “Cuando el Estado se corre de la cuestión social, va ganando espacios el narco”, afirmó.
Salud mental y preparación para el invierno
Hernán David explicó además que muchas personas llegan a la calle atravesadas por problemas de salud mental, aunque aclaró que la propia situación de calle también genera nuevos padecimientos.
“Hay gente que llega con problemas de salud mental a la calle, pero la calle también genera situaciones de salud mental”, indicó.
Frente a la llegada de las bajas temperaturas, el vicario general sostuvo que ya se trabaja en alternativas de contención junto a distintos sectores sociales e instituciones.
Buscan avanzar con un refugio de emergencia
Según explicó, dentro de la denominada Mesa de las Periferias se viene conversando la posibilidad de habilitar un refugio de emergencia para afrontar el invierno.
“Lo importante es trabajar juntos”, destacó, aunque insistió en que “el Estado tiene que tener una capacidad mayor” para abordar la problemática.
Por último, consideró que el aumento de personas en situación de calle “es un emergente de una sociedad que está mal” y definió el escenario actual como “una realidad del sistema que estamos viviendo”.