2026-05-15

Advierten que el precio “contenido” de las naftas podría subir en los próximos meses

Un análisis de la Universidad Austral revisa la estabilidad actual de las naftas que responde más a una estrategia temporal de contención que a un equilibrio definitivo.

El reciente aumento del 1% en los combustibles aplicado por YPF volvió a poner el foco sobre la evolución de los precios en surtidor y las tensiones que atraviesa el mercado energético argentino.

Según un análisis del Instituto de Energía de la Universidad Austral, la estabilidad actual de las naftas responde más a una estrategia temporal de contención que a un equilibrio definitivo.

El informe advierte que la suba internacional del petróleo, los impuestos diferidos y el atraso respecto de los valores de importación mantienen presión sobre los combustibles y podrían derivar en nuevos ajustes graduales en los próximos meses.

Qué significa que el precio esté “contenido”

El director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, explicó que actualmente los combustibles no se encuentran congelados, sino “contenidos”.

“Cuando un precio está contenido, lo que existe es una presión acumulada que en algún momento termina trasladándose”, sostuvo el especialista.

Según explicó, la petrolera estatal extendió por 45 días el esquema conocido como “buffer”, un mecanismo diseñado para amortiguar el impacto inmediato de la suba internacional del crudo sobre los consumidores argentinos.

Los factores que presionan sobre el precio de los combustibles

El informe identifica tres elementos centrales que mantienen tensión sobre el valor de las naftas y el gasoil:

  • La suba del petróleo Brent en el mercado internacional
  • El atraso respecto de la paridad de importación
  • Los impuestos diferidos que todavía no fueron plenamente aplicados

Carnicer explicó que el esquema de contención ayuda a evitar un impacto brusco sobre la inflación y los costos logísticos, aunque aclaró que no elimina el problema de fondo.

“Ese mecanismo no elimina el costo: simplemente lo difiere en el tiempo”, remarcó.

El agro, uno de los sectores más afectados

Uno de los puntos destacados del análisis es el impacto sobre el sector agropecuario.

El gasoil premium utilizado por el campo mantiene actualmente un atraso considerable respecto de los precios internacionales, lo que refleja el desfasaje entre los valores internos y las referencias externas.

Este escenario genera preocupación debido al peso que tienen los combustibles en la estructura de costos de la producción agrícola y del transporte.

El rol de los impuestos postergados

Otro de los factores que podrían influir en futuros aumentos es la cuestión impositiva.

El Decreto 302/2026 dispuso una actualización parcial de los impuestos sobre combustibles, aunque dejó pendiente para junio la aplicación total de los incrementos restantes.

Según el especialista, si el petróleo internacional continúa elevado y se terminan aplicando los ajustes impositivos postergados, podrían registrarse nuevas subas en los surtidores.

“Argentina atraviesa hoy un equilibrio transitorio”, afirmó Carnicer.

Vaca Muerta y el dilema energético argentino

El informe también plantea el desafío estructural que enfrenta la política energética nacional.

De acuerdo con Carnicer, un petróleo más caro favorece el desarrollo de Vaca Muerta, mejora las exportaciones y fortalece las inversiones en shale oil.

Sin embargo, también encarece los combustibles internos y aumenta la presión sobre consumidores, empresas y transporte.

“La Argentina necesita desarrollar su perfil exportador energético sin volver a esquemas de atraso permanente en los precios internos”, concluyó.

Un escenario de tensión para los próximos meses

El análisis sostiene que el principal desafío será encontrar un equilibrio entre competitividad internacional y previsibilidad local.

Mientras el Gobierno intenta moderar el impacto inflacionario de los combustibles, el mercado energético continúa condicionado por variables internacionales y por decisiones fiscales pendientes.

En ese contexto, especialistas advierten que la estabilidad actual podría ser temporal y que el traslado gradual de costos a los surtidores sigue siendo una posibilidad concreta para los próximos meses.

Te puede interesar