Blas Taladrid pidió un plan estratégico ante cambios en el comercio y la ciudad
En distintas calles de Mar del Plata es cada vez más frecuente encontrar locales cerrados que rápidamente vuelven a ocupar nuevos rubros o incluso se transforman en emprendimientos de funcionamiento veloz, como verdulerías u otros comercios de baja inversión inicial.
Sin embargo, detrás de esa dinámica visible en la calle, especialistas del sector advierten que el fenómeno no es homogéneo y que responde a un entramado económico y urbano que requiere planificación para evitar desequilibrios.
El titular de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), Blas Taladrid, sostuvo en contacto con este portal que es clave contar con un plan estratégico que ordene el crecimiento urbano y comercial, y recordó que “había un plan pensado y diseñado pero fue abandonado hace 10 años”.
En ese sentido, explicó que es necesario diferenciar las zonas comerciales barriales —orientadas al consumo cotidiano de los vecinos— de áreas de alta circulación como el centro o Güemes, donde la actividad depende también del flujo turístico y de servicios.
Taladrid advirtió además que los cambios urbanos pueden alterar por completo la rentabilidad de un negocio: “Uno puede proyectar un comercio en un lugar, pero después se emplazan torres y eso cambia radicalmente el movimiento”, señaló.
"Es clave tener un plan estratégico que permita ordenar el crecimiento urbano y comercial que viene aparejado".
Factibilidad, financiamiento y reglas claras para sostener los comercios
El referente de la UCIP remarcó que uno de los principales errores al emprender es no evaluar correctamente la factibilidad del proyecto. “Es fundamental saber qué valor se agrega, qué ingresos se van a tener y con qué capital de trabajo se cuenta”, explicó.
También destacó que no todos los rubros tienen las mismas exigencias, ya que no es lo mismo abrir un kiosco que una farmacia, que requiere habilitación profesional específica.
Otro punto crítico es el financiamiento: “Muchas veces el crédito se arma con herramientas que no son las adecuadas, como comprar equipamiento con tarjeta de crédito en lugar de un préstamo para capital de trabajo”, ejemplificó.
Además, señaló que la decisión de incorporar empleados puede impactar directamente en la rentabilidad de los pequeños comercios, especialmente en sus etapas iniciales.
Un comercio activo, pero con fuertes diferencias por zona
Un relevamiento de la UCIP indica que el 92,2% de los comercios de Mar del Plata se encuentran abiertos, aunque con marcadas diferencias según el sector de la ciudad.
El estudio, que analizó 2.442 locales, registró una tasa de cierre del 7,8% y detectó corredores comerciales con alto dinamismo frente a otros con señales de retracción.
Desde la entidad advierten que, si bien el nivel general de actividad es elevado, el sistema comercial funciona con un equilibrio frágil que requiere coordinación entre el sector público y privado.