2026-05-22

Avanza el debate para limitar el uso de celulares en escuelas municipales de Mar del Plata

El secretario de Educación de General Pueyrredon, Fernando Rizzi, sostuvo que los teléfonos celulares pueden ser una herramienta útil para el aprendizaje, pero advirtió sobre su impacto como elemento de distracción.

La Municipalidad de General Pueyrredon avanza en el debate sobre la regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas secundarias municipales. El secretario de Educación, Fernando Rizzi, explicó en diálogo con Radio Brisas, que la experiencia implementada en las escuelas primarias del distrito sirvió como punto de partida para analizar nuevas medidas orientadas a ordenar la utilización de dispositivos electrónicos dentro de las aulas.

El funcionario remarcó que el contexto internacional también impulsa la discusión. “En muchos países, ciudades y jurisdicciones se están tomando medidas respecto del uso de celulares en las escuelas”, señaló.

Rizzi consideró que los dispositivos no son positivos ni negativos por sí mismos, sino que su impacto depende del uso que se haga de ellos.

“El teléfono celular es un distractor dentro del aula, pero también es una puerta de acceso a la tecnología, a los datos y a la información que en muchos casos resulta imprescindible”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre las posibilidades educativas que ofrecen las nuevas tecnologías y la necesidad de preservar la concentración durante las clases. “Ese mismo artefacto tiene una faz positiva y una faz negativa. Es una herramienta que puede vincular al estudiante con el conocimiento, pero también requiere regulación”, explicó.

Acuerdos de convivencia como eje de la propuesta

Según detalló el secretario, la intención no es imponer una prohibición generalizada, sino fortalecer los acuerdos de convivencia que cada establecimiento educativo ya desarrolla con estudiantes, docentes y familias.

“Los acuerdos de convivencia son una práctica de larga data en las escuelas. Implican ponernos de acuerdo sobre las normas, el respeto mutuo, las pautas de conducta y disciplina necesarias para convivir mejor”, indicó.

Para Rizzi, este mecanismo contribuye a fortalecer la participación democrática dentro de las instituciones educativas. “Le quita verticalismo a la escuela y le da mayor horizontalidad, porque las reglas son consensuadas y asumidas por toda la comunidad educativa”, destacó.

En ese marco, una de las alternativas analizadas es que los celulares permanezcan guardados durante las clases y sean utilizados únicamente cuando formen parte de una actividad pedagógica previamente acordada.

Una discusión atravesada por los cambios tecnológicos

El funcionario también reconoció que cualquier regulación deberá adaptarse a la rápida evolución tecnológica. “La tecnología seguirá avanzando y seguramente aparecerán dispositivos más modernos. El celular dejó de ser solamente un teléfono: hoy funciona como reloj, computadora, herramienta de consulta y para múltiples actividades”, señaló.

Por ese motivo, consideró que las normas deberán actualizarse periódicamente para responder a los nuevos desafíos que plantean las herramientas digitales dentro del ámbito educativo.

Finalmente, Rizzi destacó la trayectoria del sistema educativo municipal, que cuenta con más de seis décadas de funcionamiento. “Es una organización educativa propia que tiene más de 60 años y constituye un orgullo para la ciudad”, concluyó.

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