Pastelitos y tradición: largas filas en histórica panadería marplatense
Como cada 25 de Mayo, los pastelitos volvieron a convertirse en uno de los grandes clásicos de la fecha patria. En la tradicional Casa de Pastelitos San Roque, ubicada en Bolívar entre Chaco y La Pampa, la demanda comenzó incluso antes de abrir las puertas.
Según relató Martín, dueño de la panadería, cuando todavía no habían comenzado la atención al público ya había clientes esperando para llevarse una de las especialidades más buscadas de la jornada.
“Con felicidad, como todos los 25 de mayo, contentos de trabajar y de que la gente se vaya feliz con sus pastelitos”, expresó Martín en diálogo con el móvil de Radio Brisas.
El trabajo comenzó varios días antes de la fecha patria. “Arrancamos el 21, el 22. Estamos casi sin dormir. Es hermoso y cansador. El viernes se vendió muchísimo, ya muchos llevaron para el trabajo o para el colegio, antes del fin de semana”, contó.
Además, aseguró que la demanda fue creciendo con el correr de los días: “El sábado fue un boom, ayer la víspera y hoy es 25”.
Tradición familiar y elaboración artesanal
El responsable del local destacó que la producción sigue siendo completamente artesanal y que cada pastelito se realiza de manera individual.
“Hoy arrancamos temprano, terminamos anoche muy tarde, haciendo masas, se hacen uno por uno. Es muy artesanal”, explicó.
También recordó que en otros años la mercadería se agotó rápidamente, por lo que esta vez decidieron extender las jornadas de trabajo para poder responder a la demanda. “Otros años nos ha pasado de abrir medio cortos y nos quedamos sin mercadería pronto, por eso nos quedamos hasta tarde”, señaló.
La historia del lugar también ocupa un lugar central en cada celebración. “Sigue la idea de mi abuelo, que abrió en el 63, y siempre quiso que se muestre todo. Se puede ver a través del vidrio la elaboración”, destacó Martín.
Actualmente, toda la familia participa del trabajo diario en la panadería, manteniendo viva una tradición que cada 25 de Mayo vuelve a reunir a cientos de marplatenses alrededor de los clásicos pastelitos.