Tedeum en Mar del Plata: Giobando pidió más diálogo y unidad
El obispo de Mar del Plata, Ernesto Giobando, celebró el tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Iglesia Catedral de Mar del Plata, ceremonia que contó con la presencia de autoridades locales, encabezadas por el intendente Agustín Neme.
Durante su homilía, Giobando realizó una profunda reflexión sobre la realidad social, económica y política del país, con fuertes referencias al deterioro social, las adicciones, el narcotráfico y la necesidad de recuperar el diálogo y la fraternidad.
El obispo vinculó el mensaje evangélico de María como Madre de la Iglesia con la figura de la patria argentina, a la que definió como una madre que hoy “está al pie de la cruz” acompañando el sufrimiento de muchos ciudadanos.
“La Patria es más que el gobierno que la administra. Son los gobiernos y sus funcionarios los que están al servicio de la Patria”, expresó durante la ceremonia religiosa.
Un llamado a recuperar los valores fundacionales
En varios pasajes de su mensaje, Giobando recordó a los hombres y mujeres de Mayo y destacó el sacrificio y el compromiso que tuvieron quienes participaron en la construcción de la Argentina.
El obispo mencionó figuras históricas como Manuel Belgrano, José de San Martín, Martín Miguel de Güemes y Juana Azurduy, entre otros protagonistas de la emancipación nacional.
Según sostuvo, aquellos referentes históricos actuaron con “coraje y pasión”, impulsados por una profunda fe cristiana y por el deseo de construir una nación más justa.
La advertencia sobre la fractura social
Uno de los tramos más contundentes del discurso estuvo relacionado con la situación social y económica actual.
Giobando señaló que existe una fuerte distancia entre “las altas esferas de las decisiones políticas, económicas y judiciales” y la realidad cotidiana de los ciudadanos que trabajan, estudian y enfrentan dificultades económicas.
También hizo referencia a la situación de los jubilados, trabajadores, emprendedores y sectores vulnerables, advirtiendo que las desigualdades sociales “son cada día más extremas y más humillantes”.
En ese contexto, alertó sobre el riesgo de caer en una sociedad marcada por la indiferencia y el resentimiento social.
“Las adicciones son una peste”
Otro de los ejes centrales del Tedeum fue la preocupación por el avance de las adicciones y el narcotráfico.
El obispo afirmó que las drogas, el alcohol y las apuestas online representan una de las principales amenazas para jóvenes y adultos, y definió al narcotráfico como “los nuevos tiranos del siglo XXI”.
“Quieren llevarse lo mejor de nuestros habitantes: la voluntad, la libertad y la posibilidad de hacer realidad una vida digna”, sostuvo.
Además, pidió mayor compromiso social y estatal para combatir el narcotráfico y reducir el impacto de las adicciones en barrios, escuelas y familias.
El llamado final al diálogo y la amistad social
Hacia el cierre de la homilía, Giobando convocó a promover una “cultura del encuentro” y recuperar espacios de diálogo sin violencia ni agresiones.
El obispo pidió construir “la mesa del diálogo sin insultos” y fomentar una sociedad basada en la amistad social, el trabajo y la solidaridad.
Finalmente, encomendó a la Virgen de Luján la unidad de los argentinos y pidió que la sociedad pueda “ser hermanos y hermanas” en medio de un contexto de fuertes tensiones y dificultades.