El Jardín de Infantes de Kimberley celebró 40 años de historia y comunidad
El Jardín de Infantes “El Dragoncito Verde”, perteneciente al Club Atlético Kimberley, celebró su 40° aniversario con un acto realizado este viernes 29 de mayo en el gimnasio principal de la sede social, ubicada en Avenida Independencia 3030. La jornada contó con la participación de la comunidad educativa, autoridades, ex dirigentes y familias, en un encuentro que puso en valor la historia, el presente y la proyección de la institución.
El gimnasio principal del club se colmó de emoción, recuerdos y sentido de pertenencia en una mañana especial para la familia kimberleña. Alumnos y alumnas actuales, padres, madres, ex estudiantes, docentes y directivos se reunieron para celebrar los 40 años del Jardín de Infantes “El Dragoncito Verde”, una institución que forma parte del entramado social y educativo del club.
El acto, que dio inicio a las 11:30, fue presidido por el representante legal y presidente de la institución, Luciano Mignini, junto a la directora del jardín, María Cecilia Marchesani, y contó con la presencia de autoridades educativas de la Región 19. Desde el comienzo, la ceremonia estuvo atravesada por un fuerte sentido de comunidad, evidenciado en la convocatoria y en cada una de las intervenciones.
Durante el desarrollo, se realizó la entrada de las banderas de ceremonia, portadas por estudiantes del nivel inicial, seguida por la entonación del Himno Nacional Argentino a cargo de la Banda de Música del Área Naval Atlántica. Luego, se sucedieron los discursos alusivos que recuperaron la historia del jardín y su impacto en la institución.
En sus palabras, la directora destacó el valor fundacional del proyecto educativo: “Hoy no celebramos solo un aniversario, sino una decisión valiente que entendió que en el club también debía haber un lugar para la infancia. Sostener un jardín es apostar a que la formación comienza desde los primeros años, con un espacio pensado para acompañar el crecimiento”.
En ese sentido, también puso el foco en la continuidad generacional que caracteriza al jardín: “A lo largo del tiempo vimos pasar generaciones de chicos y chicas que hoy vuelven como familias. Ese recorrido habla de un proyecto construido con dedicación, que dejó huellas profundas en la comunidad”, agregó Marchesani.
Por su parte, Luciano Mignini remarcó el vínculo con las familias y el sentido de pertenencia que genera la institución: “Queremos agradecer a quienes confían en nosotros en lo más importante que tienen, que son sus hijos. También a quienes pasaron por el jardín y hoy siguen sintiendo al club como propio, porque eso habla de que algo valioso se construye día a día”.
A su turno, el ex presidente Jorge Falcone recordó los orígenes del jardín y el contexto en el que fue creado: “Este proyecto surge en 1986, cuando integrar un jardín a un club no era algo habitual. Fue el puntapié inicial de una idea más amplia, con la educación como horizonte y con el sueño de seguir creciendo en el futuro”, expresó.
En la misma línea, el también ex presidente Emilio Van Gool subrayó la relevancia institucional del espacio: “El funcionamiento del jardín fue un hecho fundamental en la vida del club, sobre todo en una época en la que pocas instituciones contaban con este tipo de propuesta. Con el tiempo, se convirtió en un motivo de orgullo y en un referente para la comunidad”.
Asimismo, destacó el reconocimiento alcanzado a lo largo de las décadas: “Durante estos 40 años el jardín fue valorado por la comunidad marplatense, especialmente por la calidad humana y educativa de sus docentes, que son el corazón del proyecto”.
El acto también incluyó la participación de las inspectoras educativas, un reconocimiento a ex docentes y un número artístico a cargo del Centro Cultural Kimberley, que recientemente se integró a la vida institucional del club con propuestas para distintas edades.
Uno de los momentos más emotivos fue la presentación de los alumnos del jardín, quienes interpretaron la canción institucional y recibieron al “Dragoncito Verde”, símbolo que representa la identidad del nivel inicial. La celebración culminó con el tradicional canto del “feliz cumpleaños”, compartido por todos los presentes.
Más allá de la conmemoración, el aniversario permitió reafirmar el lugar del jardín dentro del club como un espacio donde la educación y el deporte conviven, fortaleciendo valores desde la primera infancia.
Cuatro décadas después de su creación, “El Dragoncito Verde” continúa siendo una puerta de entrada al mundo kimberleño, donde las primeras experiencias educativas se entrelazan con la construcción de comunidad y pertenencia.