2026-06-03

Cuesta defendió regular los celulares en las aulas secundarias

La concejal Mariana Cuesta respondió al informe de la Secretaría de Educación y sostuvo que la discusión sobre los celulares en las escuelas debe centrarse en la atención y los aprendizajes de los estudiantes.

La discusión sobre el uso de teléfonos celulares en las escuelas secundarias municipales de General Pueyrredon sumó un nuevo capítulo luego de que la concejal de Unión por la Patria, Mariana Cuesta, respondiera al informe presentado por el secretario de Educación, Fernando Rizzi, en la Comisión de Educación del Concejo Deliberante.

La iniciativa impulsada por la edil propone regular la utilización de dispositivos móviles durante la jornada escolar y establecer que solo puedan utilizarse cuando formen parte de actividades pedagógicas definidas por los docentes.

El proyecto continúa en análisis dentro de la Comisión de Educación luego de que, por pedido de concejales del radicalismo y con acompañamiento del oficialismo, no fuera tratado para su aprobación en la última reunión.

Cuesta, autora de la ordenanza que regula el uso de celulares en las escuelas primarias municipales, elaboró un documento con diez observaciones al informe presentado por la Secretaría de Educación.

Según explicó, existe una diferencia de enfoque respecto del problema que se busca abordar.

“El propio informe concluye que es necesario avanzar hacia una regulación para el nivel secundario. La diferencia está en qué problema queremos resolver. Para nosotros, el centro de la discusión son los aprendizajes y la atención dentro de las aulas”, sostuvo la presidenta del bloque de Unión por la Patria.

El uso pedagógico y los límites necesarios

El informe elaborado por la Secretaría de Educación plantea que los teléfonos celulares constituyen una herramienta de acceso a materiales de estudio y recursos educativos, además de formar parte de diversas prácticas pedagógicas desarrolladas en las escuelas.

Sin embargo, la concejala considera que el debate no debe limitarse al acceso a la tecnología, sino que debe incorporar los efectos que el uso constante de pantallas puede generar sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje.

En ese sentido, remarcó que la propuesta no busca prohibir los dispositivos, sino establecer criterios claros para su utilización dentro del ámbito escolar.

La lectura digital, uno de los puntos en discusión

Uno de los argumentos expuestos por Educación señala que numerosos estudiantes utilizan sus teléfonos para leer textos o consultar contenidos académicos.

Para Cuesta, esa situación pone de manifiesto una problemática diferente.

“Si los estudiantes leen desde el celular porque faltan libros o materiales de estudio, estamos frente a una carencia que el sistema educativo debería resolver”, afirmó.

Además, sostuvo que diversas investigaciones advierten que la lectura realizada en dispositivos móviles suele desarrollarse en entornos atravesados por notificaciones, interrupciones y múltiples estímulos que pueden afectar la concentración y la comprensión lectora.

El impacto de la hiperconectividad

La concejala también señaló que parte de los debates educativos actuales se enfocan en los efectos de la hiperconectividad y la exposición permanente a las pantallas.

“Hoy la discusión educativa ya no pasa únicamente por quién tiene acceso a las pantallas. También debemos preguntarnos bajo qué condiciones se utilizan y qué efectos producen sobre la concentración, la lectura y los aprendizajes”, expresó.

Desde esta perspectiva, el proyecto busca promover un uso más ordenado y pedagógicamente orientado de los dispositivos dentro del ámbito escolar.

Aunque existen diferencias sobre el alcance de la regulación, tanto el informe presentado por la Secretaría de Educación como la iniciativa impulsada por Unión por la Patria coinciden en la necesidad de establecer pautas específicas para el nivel secundario, tal como ya ocurre en las escuelas primarias municipales.

 

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