Incertidumbre en Textilana: fuerte caída del empleo y producción reducida en la histórica fábrica marplatense
En medio de un escenario de retracción del consumo y ajustes sostenidos en la industria, la fábrica textil Textilana de Mar del Plata enfrenta una profunda transformación que, según su delegado gremial, impactó tanto en el nivel de empleo como en la dinámica productiva interna.
En contacto con Infobrisas.com, el delegado Mauro Galván explicó que actualmente la planta se encuentra “más cerca de los 150 que de los 200 trabajadores”, aunque aclaró que aún no cuentan con el padrón actualizado. La comparación histórica refleja la magnitud del retroceso: hace 20 años la empresa empleaba cerca de 800 personas.
Según detalló, la reducción se fue dando en distintas etapas. “En la época de (Mauricio) Macri bajó a 600, en la de Alberto (Fernández) quedamos en 450 o 400, y ahora estamos en 150”, describió, al tiempo que vinculó la caída con crisis económicas, cambios en el consumo y procesos de automatización.
Galván señaló que la fábrica hoy opera “a media máquina”, con sectores que funcionan de manera parcial. En particular, indicó que se cerró la producción de prendas gruesas y actualmente se trabaja solo en el segmento fino.
El esquema laboral también se modificó: en tejeduría, donde antes trabajaban alrededor de 30 personas por turno, hoy son aproximadamente 9. Además, detalló que el sistema de producción por objetivos se redujo, limitando la posibilidad de sobreproducción y afectando los ingresos variables de los trabajadores.
Automatización, retiros y un clima de incertidumbre
El dirigente gremial explicó que la automatización de procesos contribuyó a la pérdida de puestos de trabajo, especialmente en áreas como el doblado y embolsado de prendas. Sin embargo, remarcó que el impacto principal se dio por la caída del consumo y la falta de actividad sostenida.
También denunció la existencia de “retiros voluntarios encubiertos” y desvinculaciones bajo presión, lo que genera incertidumbre entre los trabajadores.
Más que nada, subrayó, hay incertidumbre porque no hay certezas por parte de los responsables de la empresa sobre cuáles serán los próximos pasos y qué estrategias tomarán ante el escenario complejo de la actividad.
“El ánimo está por el suelo”, afirmó, al describir un clima de preocupación generalizada dentro de la planta.
Para dar cuenta de cómo afecta el momento actual en el bolsillo de los trabajadores, explicó que "trabajando la producción normal es 100 prendas. Antes las chicas hacían 150 y cobraban por 150. Ahí es donde trabajaban a producción. Ahora le dan 100 prendas y nada más que 100 prendas, o sea, no pueden hacer más producción porque no se la van a pagar tampoco".
En definitiva, remarcó, están con el sueldo básico, con lo que eso conlleva en un escenario en donde el costo de vida para las familias ha tenido un aumento importante.
Galván concluyó que la situación no es exclusiva del sector, sino que se replica en distintos rubros de la economía local, donde —según su mirada— la clase trabajadora atraviesa un escenario de fuerte deterioro en sus condiciones laborales y de ingresos.