La actividad metalúrgica volvió a caer en mayo y opera con uno de los niveles más bajos de capacidad instalada
La actividad metalúrgica volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la producción registró una caída interanual del 5,1% y una baja del 1,4% respecto de abril, consolidando una tendencia negativa que ya acumula una contracción del 6% en los primeros cinco meses del año.
El relevamiento destaca que la nueva caída mensual confirma la fragilidad del nivel de actividad y que la producción continúa por debajo de los registros de 2025. En paralelo, el empleo también mostró un deterioro, con una disminución interanual del 2,2%.
Uno de los datos más preocupantes del informe es el nivel de utilización de la capacidad instalada, que se ubicó en 39,8%, uno de los registros más bajos de la serie histórica y casi siete puntos porcentuales por debajo del mismo período del año pasado.
La crisis alcanza a casi todos los sectores y provincias
El deterioro de la actividad fue generalizado. De los ocho sectores relevados, siete registraron caídas interanuales durante mayo. Las mayores bajas se observaron en fundición (-8,9%), maquinaria agrícola (-8,6%), bienes de capital (-6,8%) y equipamiento médico (-6,3%).
La única excepción fue el segmento de carrocerías, remolques y semirremolques, que mostró una mejora del 1,9% interanual.
Por cadenas de valor, la actividad vinculada al sector agrícola sufrió el retroceso más pronunciado, con una caída del 9,5%, seguida por minería (-5,6%) y consumo final (-5,5%). También se registraron descensos en automotriz, alimentos y bebidas, petróleo y gas, energía eléctrica y construcción.
El panorama negativo se replicó además en las principales provincias metalúrgicas del país. Buenos Aires encabezó las caídas con un retroceso del 5,9%, seguida por Santa Fe (-5,1%), Córdoba (-4,1%), Entre Ríos (-3,8%) y Mendoza (-2,4%).
Importaciones en alza y expectativas moderadas
ADIMRA advirtió que, aunque las importaciones metalúrgicas registraron una baja interanual del 3,4% en abril, volvieron a crecer respecto de marzo, con un incremento mensual del 5,8%, una dinámica que genera preocupación en un contexto de baja actividad y capacidad ociosa.
La entidad considera que esta recuperación del flujo importador representa un desafío para la producción nacional, especialmente cuando el sector todavía no logra consolidar una mejora en sus niveles de actividad.
Respecto de las expectativas empresarias, predomina la cautela. Más de la mitad de las compañías consultadas (57,1%) no espera cambios en la producción durante los próximos tres meses. Mientras tanto, un 30% proyecta algún tipo de crecimiento y cerca del 13% anticipa una reducción.
Desde ADIMRA señalaron que, si bien las expectativas continúan siendo levemente positivas, no existen señales firmes de una recuperación sostenida, por lo que el escenario continúa marcado por la prudencia y el estancamiento productivo.