2026-06-23

Pericias revelan fallas previas al choque del colectivo y el chofer sigue aprehendido

Las primeras pericias realizadas sobre el colectivo involucrado en el grave siniestro detectaron posibles fallas mecánicas previas al impacto. El chofer permanece aprehendido, dio negativo en el test de alcoholemia y la investigación ahora pone el foco en el estado de la unidad y las autorizaciones para su circulación.

El chofer del colectivo involucrado en el trágico accidente de la costa, en la Bristol, continúa aprehendido en una dependencia policial local y quedó a disposición de la Justicia mientras avanzan las medidas de prueba ordenadas por la fiscalía.

Según confirmaron fuentes de la investigación, el test de alcoholemia practicado al conductor en el lugar del hecho arrojó resultado negativo, descartando en principio la presencia de alcohol al momento del siniestro.

Sin embargo, los investigadores solicitaron estudios complementarios de sangre con el objetivo de realizar un análisis más exhaustivo que permita determinar la posible presencia de otras sustancias.

La situación procesal del conductor dependerá en gran medida de los resultados de las pericias mecánicas y de los informes técnicos que se incorporen al expediente en los próximos días.

Los pasajeros describieron que el colectivo se volvió “incontrolable”

Las primeras declaraciones de los pasajeros lesionados también comenzaron a delinear una hipótesis que cobra cada vez más fuerza en la investigación.

De acuerdo con los testimonios recogidos, el recorrido se desarrollaba con normalidad y el chofer circulaba respetando las normas de tránsito, sin maniobras imprudentes ni excesos de velocidad aparentes.

Los pasajeros coincidieron en que la situación cambió de manera repentina cuando la unidad ingresó a la calle de la dársena. En ese momento, según relataron, el colectivo se volvió prácticamente imposible de controlar.

Esa pérdida de maniobrabilidad habría derivado en el despiste y el posterior impacto contra el refugio de pasajeros.

La investigación se concentra en las fallas mecánicas y la antigüedad de la unidad

Uno de los elementos más relevantes surgió de la inspección ocular preliminar realizada sobre el vehículo. Los peritos detectaron daños en la dirección y en el eje delantero que, en principio, serían anteriores al impacto.

Este hallazgo fortaleció la hipótesis de una falla mecánica como posible desencadenante del siniestro y abrió una nueva línea de investigación vinculada al estado general de la unidad.

Además, los investigadores analizan las condiciones bajo las cuales el colectivo se encontraba prestando servicio. La patente de la unidad comienza con la letra “O”, lo que ubica su fabricación entre los años 2014 y 2015.

Según trascendió, el vehículo superaba los límites de antigüedad originalmente previstos para el transporte público, aunque continuaba circulando gracias a una prórroga de la vida útil otorgada mediante un decreto municipal firmado a mediados de mayo y vigente desde el 1 de junio.

Las pericias mecánicas definitivas serán determinantes para establecer si la rotura de componentes de la dirección o del eje delantero tuvo una incidencia directa en el accidente y para definir eventuales responsabilidades penales y administrativas.

Te puede interesar