Consumo de sustancias en el embarazo: pediatras alertan por secuelas que pueden durar toda la vida
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) difundió una actualización en la que alertó sobre los efectos que pueden generar el alcohol, el tabaco, el cannabis, la cocaína y otras sustancias psicoactivas durante el embarazo y la lactancia. Según señalaron los especialistas, la exposición puede afectar la salud del bebé desde antes del nacimiento y dejar consecuencias que se prolongan durante la infancia e incluso la adolescencia.
El documento, titulado “Prevención del Consumo problemático de sustancias en embarazadas y durante la lactancia”, remarca la importancia de fortalecer la detección temprana y el acompañamiento interdisciplinario de las personas gestantes.
De acuerdo con datos del Observatorio Argentino de Drogas de SEDRONAR correspondientes a 2023, la prevalencia de consumo en mujeres de entre 16 y 45 años alcanzó el 84,7% para alcohol, el 49,2% para tabaco, el 12,7% para cannabis y el 2,3% para cocaína y pasta base.
Desde la entidad médica señalaron además que el problema podría ser aún mayor debido al subregistro. Según explicaron, las entrevistas y cuestionarios suelen arrojar cifras entre dos y cuatro veces menores que las obtenidas mediante estudios biológicos como análisis de orina, cabello o meconio.
Riesgos para el desarrollo fetal
La SAP recordó que la mayoría de las sustancias psicoactivas atraviesan la placenta y llegan al feto en desarrollo. Algunas de ellas, además, pueden transmitirse a través de la leche materna, prolongando la exposición durante la lactancia.
En el caso del alcohol, los especialistas remarcaron que no existe una cantidad segura durante el embarazo. La exposición prenatal puede generar trastornos del espectro alcohólico fetal, con alteraciones del crecimiento, problemas cardíacos, anomalías faciales y afectación neurológica.
También advirtieron que los niños expuestos al alcohol durante la gestación pueden presentar dificultades de aprendizaje, trastornos de conducta, problemas de atención y otras alteraciones del neurodesarrollo.
Respecto al tabaco y los productos con nicotina, señalaron que afectan la oxigenación fetal, alteran el crecimiento intrauterino y aumentan el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante y enfermedades respiratorias durante la infancia.
Cannabis, cocaína y otras drogas
La SAP puso especial énfasis en el aumento del consumo de cannabis y en la percepción errónea de que se trata de una sustancia inocua durante el embarazo.
Según el informe, el THC atraviesa la placenta y puede acumularse en el cerebro fetal en desarrollo. Entre las posibles consecuencias se encuentran el bajo peso al nacer, la prematurez, la restricción del crecimiento intrauterino y alteraciones del desarrollo cognitivo.
Además, advirtieron que el THC puede concentrarse en la leche materna en niveles superiores a los de la sangre materna y permanecer allí durante semanas, por lo que desaconsejan su consumo durante la lactancia.
En relación con la cocaína y la pasta base, los especialistas explicaron que provocan una fuerte reducción del flujo sanguíneo hacia el feto, aumentando el riesgo de desprendimiento de placenta, parto prematuro, accidentes cerebrovasculares fetales y otras complicaciones graves.
Los recién nacidos expuestos pueden desarrollar síndrome de abstinencia neonatal, con síntomas como temblores, alteraciones del sueño, dificultades para alimentarse e incluso convulsiones.
La importancia de la detección temprana
La Sociedad Argentina de Pediatría destacó que el embarazo representa una oportunidad clave para detectar situaciones de riesgo y ofrecer acompañamiento a las personas gestantes.
Los especialistas sostuvieron que el abordaje debe realizarse desde una perspectiva de salud pública, basada en la escucha, la empatía y el trabajo interdisciplinario, evitando enfoques punitivos que puedan alejar a las mujeres de los controles médicos.
Además, remarcaron la necesidad de realizar un seguimiento de los niños expuestos durante la gestación para evaluar su crecimiento, desarrollo neurológico y posibles necesidades específicas a lo largo del tiempo.