La construcción pide crédito hipotecario e inversión para dejar atrás la crisis del sector
La construcción atraviesa una etapa de redefinición luego del fuerte retroceso registrado durante 2023 y 2024. Según un diagnóstico compartido por empresarios, desarrolladores y economistas, la reducción de costos dejó de ser suficiente para reactivar la actividad, y ahora el desafío pasa por generar demanda, financiamiento de largo plazo e inversión.
Las principales propuestas fueron debatidas durante Expo Construir 2026 y la 90° Convención de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), donde referentes del sector coincidieron en que la recuperación dependerá de nuevas herramientas financieras.
Durante los últimos meses, los valores de construcción dejaron atrás los niveles excepcionalmente bajos medidos en dólares. Actualmente, el costo supera los USD 1.400 por metro cuadrado para una obra estándar y puede superar los USD 1.800 en segmentos premium.
Felipe Aracama, de Grupo TIM, sostuvo que el mercado argentino ya se alineó con los valores de los países vecinos. “Los costos bajos ya no existen más. Hoy el mercado se equiparó a países limítrofes y eso no va a cambiar”, afirmó.
En la misma línea, el economista Miguel Kiguel, director de Econviews, explicó que materiales y mano de obra alcanzaron valores similares a los de la región, pero advirtió que el problema actual está en otro punto: los costos crecieron por encima de los precios de venta y redujeron los márgenes de los desarrolladores.
“La clave es cómo generar demanda y financiamiento para convalidar estos nuevos valores”, planteó Kiguel.
El crédito hipotecario, la herramienta clave para recuperar la actividad
Uno de los principales reclamos del sector es la necesidad de ampliar el acceso al crédito hipotecario. Empresarios y especialistas remarcan que la falta de préstamos durante los últimos años tuvo un impacto directo en la construcción de viviendas.
Damián Di Pace, director de Focus Market, recordó que entre 2018 y 2023 prácticamente desapareció el crédito hipotecario y señaló que, aunque hubo una recuperación inicial, el aumento de las tasas volvió a desacelerar la actividad.
Desde CAMARCO, su presidente Gustavo Weiss sostuvo que sin crédito hipotecario y sin inversión en vivienda será difícil sostener un crecimiento económico del 4% o 5% anual.
Además, señaló que el sector todavía se encuentra cerca de un 25% por debajo de los niveles de 2023 y que, tras la pérdida de alrededor de 120.000 empleos, apenas logró recuperar unos 5.000 puestos de trabajo.
“El sector no está bien; lo vengo diciendo desde hace muchísimo tiempo”, afirmó Weiss.
La propuesta del FGS y el rol del Estado en infraestructura
Entre las alternativas planteadas aparece la utilización del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES como herramienta para ampliar el financiamiento hipotecario.
La propuesta consiste en utilizar parte de los activos del fondo para crear mecanismos que permitan fondear hipotecas securitizadas, generando mayor liquidez para que los bancos puedan otorgar nuevos préstamos.
Según explicó Weiss, no se trataría de utilizar recursos fiscales, sino de transformar un activo en otro. “Los jubilados cambian un activo por otro activo”, indicó.
Kiguel consideró que el FGS es uno de los pocos inversores institucionales locales con capacidad suficiente para impulsar este esquema y señaló que el fondo posee un patrimonio cercano a los USD 70.000 millones.
Además, planteó que el problema del sistema hipotecario argentino no es la falta de demanda, sino la ausencia de financiamiento de largo plazo. En ese sentido, destacó la importancia de desarrollar un mercado de hipotecas securitizadas que permita a los bancos recuperar liquidez y ampliar la oferta de créditos.
Por otra parte, desde CAMARCO remarcaron que la inversión privada no puede reemplazar completamente al Estado en infraestructura, ya que existen obras esenciales sin rentabilidad económica directa, como hospitales, cárceles, redes de agua, cloacas y rutas.
Weiss sostuvo que la Argentina necesita incrementar fuertemente la inversión en infraestructura y vivienda para lograr un crecimiento sostenido.
“No hay ninguna posibilidad de que el país se desarrolle sin una fuerte inversión en infraestructura y vivienda”, afirmó.