Advierten que el PBI crece pero caen la inversión y los salarios más altos
El último informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia revela profundas anomalías en el actual esquema económico argentino. Si bien se observa un incremento en el Producto Bruto Interno, el motor de este avance no descansa sobre bases firmes, configurando un escenario donde conviven la reactivación sectorial y un claro deterioro social y productivo.
Durante el primer trimestre de 2026, el PBI se ubicó 5% por encima del promedio de 2023, traccionado principalmente por un consumo total que creció un 5,8% y un sector exportador altamente dinámico que trepó un 36%. Sin embargo, la contracción de la demanda interna se hace evidente al observar la Formación Bruta de Capital Fijo (inversión), que quedó un 11% por debajo de la media de dicho año.
Esta caída acumulada de cuatro trimestres seguidos en terreno negativo responde en gran medida al encarecimiento del crédito por la suba de la tasa de interés aplicada el año pasado, lo que restó rentabilidad a los proyectos de mediano plazo. A su vez, los especialistas advierten que un mayor crecimiento de las importaciones por encima del consumo expone una sustitución de la producción local por la externa, explicando por qué disminuyeron los desembolsos en construcción y maquinaria pesada a pesar de registrarse mayores ventas agregadas.
Empleo en retroceso: se destruyen los puestos mejor pagos
La segunda gran anomalía radica en el mercado laboral, donde se evidencia una marcada sustitución de empleos de mayor ingreso por otros de menor poder adquisitivo. Los rubros con mejores salarios registraron caídas en su dotación de personal respecto del primer trimestre de 2023: la explotación de minas y canteras redujo su personal un 4,5% y la intermediación financiera un 4,2%.
Por el contrario, las únicas ramas que expandieron el empleo de forma neta fueron Comercio (+2,8%) y Educación (+1,4%), dos sectores cuyas remuneraciones promedio se encuentran un 20% y un 45% por debajo de la media general, respectivamente. Esta reconfiguración del mapa laboral no es menor: explicó casi un cuarto de la caída del salario real de los últimos tres años. Si la composición del empleo por ramas se hubiera mantenido constante desde 2023, la pérdida del poder adquisitivo registrado habría sido del 4,5% en lugar del 6% efectivo.
Crecer sin generar empleo: un fenómeno atípico
Históricamente, la teoría económica ligaba la reducción de personal simultánea al crecimiento con procesos de automatización tecnológica derivados de fuertes inversiones. En la Argentina actual la realidad es opuesta: el PBI avanza pero la inversión se retrae, configurando un escenario donde casi la mitad de los sectores que crecen destruyen puestos de trabajo.
Específicamente, tres de las siete ramas en expansión (Minas y canteras, Intermediación financiera y Resto de servicios) recortaron personal en los últimos tres años. Con este panorama, las autoridades del Banco Provincia advierten sobre una preocupante asimetría entre las velocidades de crecimiento y de caída : con un stock de capital fatigado y un mercado laboral precarizado, las variables económicas encontrarán severas dificultades para recuperarse con la misma velocidad con la que cayeron en la fase recesiva.