El Partido Obrero rechazó la reforma electoral de Milei y alertó por una “proscripción” de la izquierda
Los diputados del Partido Obrero dentro del Frente de Izquierda-Unidad cuestionaron la reforma electoral que analiza la administración de Javier Milei y denunciaron que las modificaciones propuestas representan un avance contra la representación política y la participación de fuerzas minoritarias.
Néstor Pitrola sostuvo que la reforma impulsada por el oficialismo constituye “un traje a medida de la reelección presidencial” y vinculó la iniciativa con declaraciones del diputado Diego Santilli, a quien atribuyó haber planteado que los cambios buscan garantizar la continuidad de Milei en el poder.
Según Pitrola, el proyecto pretende reemplazar las PASO por mecanismos que favorecerían acuerdos electorales entre distintas listas, a los que definió como una forma de “trampa” para concentrar apoyos en una sola candidatura.
“Buscan degradar el sistema político arrastrándonos a una especie de ley de lemas a través de las estafas”, afirmó el diputado, quien también cuestionó la posibilidad de avanzar con la eliminación o suspensión de las primarias abiertas.
Del Plá denunció una “privatización” de la política
Por su parte, la diputada Romina Del Plá aseguró que la reforma implicaría una eliminación del financiamiento público de las campañas electorales y de los espacios gratuitos en medios de comunicación, lo que, según su mirada, dejaría la competencia en manos de grandes grupos económicos.
“La privatización total de la política al eliminar el financiamiento público y los espacios gratuitos en medios promueve de manera directa la corrupción”, sostuvo Del Plá.
En ese sentido, afirmó que las corporaciones podrían financiar campañas para luego obtener beneficios mediante contratos, concesiones y licitaciones estatales. “Establecen la desigualdad total a favor del gran capital”, agregó.
El FIT-U advirtió por cambios que afectarían a la izquierda
Los legisladores también cuestionaron los requisitos previstos para la permanencia de los partidos políticos y señalaron que el aumento del piso de afiliados podría perjudicar especialmente a las fuerzas de izquierda.
Pitrola sostuvo que elevar de 4.000 a 10.000 afiliados el mínimo requerido para mantener partidos en los principales distritos del país sería una medida destinada a excluir a espacios como el Frente de Izquierda-Unidad.
Además, criticó la posibilidad de que el piso electoral del 3% del padrón se aplique de manera individual a cada partido que integra una alianza. “Si somos cuatro partidos en el Frente de Izquierda, nos exigirían un impracticable 12% para no quedar afuera”, afirmó.
Desde el Partido Obrero llamaron a conformar una campaña junto a otros sectores políticos y sociales para rechazar la reforma, al considerar que modifica “las reglas del juego” en beneficio del oficialismo.