2026-07-18

Kioscos escolares: baja el consumo y los comerciantes ajustan márgenes para sostener la actividad

Los kioscos de colegios atraviesan un año complejo por la caída del poder adquisitivo de las familias. Los comerciantes aseguran que los chicos gastan menos y que deben absorber aumentos para mantener los precios.

La actividad de los kioscos escolares atraviesa un escenario complicado, según explicó Fernando Mendivil, comerciante del rubro desde hace más de 15 años y actual responsable de un kiosco dentro de una institución educativa de Mar del Plata.

Este año está bastante complicado con relación a otros años”, señaló en diálogo con Infobrisas.com, y explicó que uno de los principales cambios se observa en el consumo de los alumnos: “El poder adquisitivo de los chicos no es el mismo, no hay plata en las familias como para darles para las golosinas, para el kiosco o el buffet”.

Mendivil sostuvo que, pese al incremento de los costos, desde su negocio intentan mantener los valores para no perder ventas. “Nosotros siempre mantenemos los mismos precios, no aumentamos nada”, afirmó, aunque reconoció que la situación se vuelve cada vez más difícil por los gastos fijos y la reposición de mercadería.

En ese sentido, graficó el impacto de la inflación con un ejemplo concreto: “Un pedido que el año pasado gastábamos 300 mil pesos, hoy hay que hablar de 800 mil”.

Para tener en cuenta de los precios que maneja, con la intención de mantener las ventas, detalla que el alfajor se vende a 1000 pesos, las bebidas a 1500 y el menú del día entre 5.500 y 6.500, dependiendo de lo que se elija.

La rentabilidad se achica para poder mantener los precios

El comerciante explicó que uno de los principales esfuerzos del sector pasa por reducir márgenes de ganancia para poder sostener la actividad y evitar trasladar todos los aumentos a los estudiantes.

Estamos achicando márgenes”, indicó Mendivil, y detalló que además del costo de la mercadería deben afrontar otros gastos como el canon que pagan a los establecimientos educativos, cargas sociales y salarios.

Según explicó, los precios de los productos necesarios para el funcionamiento diario del kiosco cambian constantemente. “El panadero, las milanesas, todo va cambiando casi todos los días”, señaló, y agregó que los comerciantes deben buscar alternativas para mantener valores accesibles.

Actualmente, Mendivil trabaja junto a un empleado, mientras que otros integrantes de su familia también se dedican al rubro. “Hoy día no podés tener muchos empleados, la verdad que no se puede”, remarcó sobre la situación actual del sector.

Kioscos saludables: una alternativa que también implica mayores costos

Además del contexto económico general, los kioscos escolares también afrontan nuevas demandas vinculadas a la alimentación saludable y a las necesidades específicas de algunos estudiantes.

Mendivil contó que desde hace alrededor de tres años trabajan con propuestas como kioscos saludables y viandas adaptadas para personas celíacas o diabéticas.

Sin embargo, señaló que este tipo de productos implican un esfuerzo económico mayor. “Para un diabético o un celíaco tenés que evitar la contaminación cruzada, entonces sí o sí tenés que comprar cosas envasadas y son caras”, explicó.

Respecto al funcionamiento del negocio, destacó la importancia de mantener una relación estable con los proveedores para ordenar las compras y evitar problemas financieros. “Siempre trabajo con los mismo proveedores, no me quiero llenar de compras acá y allá porque después no sabés cómo pagarlo”, concluyó.

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