2026-07-27

Informe del Isepci: salarios, consumo y empleo en retroceso en General Pueyrredon

Un informe del Isepci Mar del Plata sostiene que el Salario Mínimo Vital y Móvil perdió poder adquisitivo frente a las canastas básicas desde el inicio de la gestión de Javier Milei y advierte sobre el impacto en el consumo, el comercio y el empleo registrado.

El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) de Mar del Plata presentó un informe sobre la evolución del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei hasta abril de 2026. El estudio concluye que los ingresos mínimos crecieron por debajo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y de la Canasta Básica Total (CBT), reduciendo el poder adquisitivo de los trabajadores.

El trabajo, elaborado con base en datos oficiales del INDEC, analiza además el impacto de esta pérdida de ingresos en la economía de General Pueyrredon, vinculándola con la caída del consumo, el cierre de comercios y la disminución del empleo registrado.

Según el relevamiento, el Salario Mínimo Vital y Móvil pasó de $146.000 en noviembre de 2023 a $357.800 en abril de 2026, lo que representa un incremento acumulado del 145%.

Sin embargo, durante el mismo período, la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 259%, al pasar de $185.050 a $665.053, mientras que la Canasta Básica Total registró una suba del 326%, creciendo de $345.295 a $1.469.767.

Para el Isepci, esta diferencia refleja una pérdida sostenida del poder adquisitivo, ya que el salario mínimo no logra acompañar el incremento del costo de vida.

Un ingreso insuficiente para cubrir las necesidades básicas

El informe señala que una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores, con un solo ingreso equivalente al salario mínimo, no alcanza a cubrir siquiera el costo de la Canasta Básica Alimentaria, y mucho menos el de la Canasta Básica Total.

Asimismo, sostiene que incluso los hogares con ingresos equivalentes a dos salarios mínimos enfrentan crecientes dificultades para afrontar los gastos esenciales, destinando una proporción cada vez mayor de sus ingresos a la compra de alimentos.

Desde el instituto explican que esta situación se traduce en una reducción del consumo, especialmente entre los sectores de menores ingresos, que se ven obligados a limitar la compra de alimentos y otros bienes esenciales.

El Isepci advierte que la pérdida del poder adquisitivo se refleja en la vida cotidiana de los barrios populares de Mar del Plata.

Según el informe, muchas familias reducen la cantidad y calidad de los alimentos que consumen para poder llegar a fin de mes, mientras aumenta el endeudamiento para afrontar gastos básicos como alimentación, transporte o servicios.

Para la entidad, la desaceleración de la inflación no logró revertir el deterioro de los ingresos reales, por lo que considera que los salarios continúan siendo una de las principales variables de ajuste de la economía.

Más de 200 comercios cerraron sus puertas

El estudio también analiza el impacto de la caída del consumo sobre la actividad comercial.

En ese sentido, cita un relevamiento de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) que indica que, tras la temporada de verano y Semana Santa, más de 200 comercios cerraron sus puertas en General Pueyrredon.

De acuerdo con esos datos, los cierres representan alrededor del 8% de los 2.400 locales relevados.

El informe agrega que las zonas comerciales más afectadas son aquellas ubicadas en cercanías de los barrios populares, como Juan B. Justo, 12 de Octubre, Talcahuano y Alberti, donde la disminución del consumo se hace más evidente.

El empleo registrado también muestra una tendencia negativa

Otro de los ejes abordados por el Isepci es la evolución del mercado laboral.

Con base en un informe sociolaboral elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata, el estudio sostiene que el empleo registrado mantiene una tendencia descendente desde la asunción del actual Gobierno nacional.

Según ese relevamiento, desde marzo de 2025 comenzó un proceso de destrucción de empleo en empresas de cinco o más trabajadores, acumulando 17 meses consecutivos con más bajas que altas de personal registrado hasta febrero de 2026.

Desocupación y subocupación en niveles elevados

El informe también toma como referencia la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, que ubicó la desocupación en General Pueyrredon en el 9,5%.

A ello se suma un 11,8% de trabajadores subocupados, es decir, personas que tienen empleo pero buscan ampliar su jornada laboral o conseguir otra ocupación para mejorar sus ingresos.

Para el Isepci, estos indicadores muestran que más de uno de cada cinco marplatenses enfrenta dificultades para cubrir sus necesidades básicas, en un mercado laboral que continúa mostrando signos de retracción.

Preocupación por la actividad pesquera

Finalmente, el documento advierte sobre la situación del sector pesquero, uno de los principales motores económicos de Mar del Plata.

Según el informe, la actividad registró una contracción del 15,2% durante 2025 y mantiene esa tendencia durante 2026, un escenario que genera preocupación por su impacto sobre el empleo y la economía del Partido de General Pueyrredon.

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