Familiares y vecinos del ferretero asesinado exigen justicia y convocan a un cacerolazo al mediodía
La conmoción por el asesinato del ferretero ocurrido el pasado sábado volvió a sentirse este lunes en Mar del Plata. Frente al local ubicado en Libertad al 7700, decenas de vecinos se congregaron para acompañar a la familia de la víctima y expresar su preocupación por la creciente inseguridad.
El móvil de Radio Brisas estuvo en el lugar y recogió los testimonios de Edith, hermana del comerciante asesinado, y de Gabriel, un vecino del barrio, quienes coincidieron en reclamar respuestas concretas de las autoridades.
Asimismo, se definió convocar a un cacerolazo para las 13.30 de este lunes.
Visiblemente conmovida, Edith apuntó contra la situación de inseguridad que atraviesa la ciudad y pidió respuestas de las autoridades provinciales.
"Da la cara, Kicillof. ¿Cuántas familias querés destruidas? ¿Te crees que sos el dueño de Mar del Plata?", expresó.
La mujer también manifestó su temor por la violencia cotidiana y cuestionó que los delincuentes continúen en libertad.
"Son lacras que andan en la calle. No podemos salir a ningún lado. Salgo a laburar y tengo que cuidar que no me saquen nada", afirmó.
Además, hizo referencia a la investigación judicial del caso y sostuvo que espera que la causa avance.
"El fiscal Carlos Russo intervino. Ojalá no sea todo un papelito más, apostemos a los jueces", manifestó.
"No queremos que sea simplemente el crimen de un ferretero"
Gabriel, vecino de la zona, aseguró que históricamente el barrio no se caracterizaba por hechos de violencia, aunque reconoció que la delincuencia se volvió una preocupación constante.
"Últimamente nos hemos acostumbrado a la delincuencia", lamentó.
También recordó el asesinato de Dardo Molina, ocurrido en 2010 a pocas cuadras del lugar, y sostuvo que el impacto que vive el barrio es similar.
"Es la misma sensación. Se llevan a alguien laburante. No queremos que sea simplemente el crimen de un ferretero", expresó.
Un pedido para que Provincia y Municipio trabajen en conjunto
Durante la concentración, los vecinos insistieron en que el crimen ocurrió un sábado al mediodía, en un horario de plena actividad comercial, lo que profundizó la preocupación entre quienes viven y trabajan en el barrio.
"Los vecinos no somos dueños del barrio. Vivimos con paranoia. No queremos someternos a esa violencia", sostuvo Gabriel.
Finalmente, reclamó que las diferencias políticas no interfieran en la búsqueda de soluciones.
"Exigimos que dejen esa pelea estúpida entre la Provincia y el Municipio. Que se pongan a trabajar", concluyó.