La Diócesis de Mar del Plata anunció cambios en la Curia y reconoció la labor de Ezequiel Kseim
El obispo diocesano de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, dispuso una serie de cambios en la estructura de la Curia Diocesana con el objetivo de fortalecer el funcionamiento y la atención de los distintos oficios eclesiásticos.
A través de un comunicado oficial, el Obispado informó las nuevas designaciones y agradeció especialmente la tarea desarrollada durante los últimos quince años por el presbítero Ezequiel Kseim.
Entre las principales novedades, monseñor Giobando designó como Moderador de la Curia al actual vicario general, presbítero Hernán David.
De esta manera, el sacerdote ejercerá ambas funciones en forma simultánea, sumando la coordinación de la Curia Diocesana a las responsabilidades que ya desempeñaba como vicario general.
Desde el Obispado señalaron que el objetivo de estos cambios es optimizar el funcionamiento de los distintos organismos que integran la administración eclesiástica de la diócesis.
Luciano Alzueta fue designado Canciller
Otra de las designaciones anunciadas corresponde al presbítero Luciano Alzueta, quien hasta ahora se desempeñaba como Vicecanciller.
Con esta decisión, pasará a ocupar el cargo de Canciller de la Curia Diocesana, una función vinculada a la organización, custodia y certificación de la documentación oficial de la Iglesia local.
El nombramiento forma parte de la reorganización impulsada por el obispo para cubrir distintos oficios dentro de la Curia.
El reconocimiento a Ezequiel Kseim tras 15 años de servicio
En el mismo comunicado, monseñor Giobando expresó un especial agradecimiento al presbítero Ezequiel Kseim, quien concluyó su labor como Canciller y Moderador de la Curia Diocesana.
El obispo destacó que durante 15 años desempeñó ambas responsabilidades con "admirable entrega, fidelidad y competencia" y sostuvo que "la Diócesis entera es deudora de su generosidad y celo apostólico puesto al servicio del gobierno eclesiástico".
Finalmente, encomendó el ministerio de los presbíteros Hernán David y Luciano Alzueta a la protección de la Santísima Virgen María y de los santos patronos Pedro y Cecilia, al iniciar esta nueva etapa de servicio dentro de la Iglesia marplatense.