2026-08-13

Diego Micheli y el desafío de hacer crecer al Grupo Solana

El empresario marplatense repasó los orígenes familiares, el crecimiento del Grupo Solana, la situación económica y su pasión por el rally.

El empresario marplatense Diego Micheli, titular del Grupo Solana junto a su hermano Máximo, participó de El Pase de Brisas, donde repasó la historia de una compañía que nació como una pequeña herrería familiar y que, con el paso de las décadas, se transformó en un grupo con presencia en distintos sectores de la actividad productiva.

Durante la entrevista, Micheli habló sobre los comienzos de la empresa, el rol de su familia, las distintas crisis económicas que atravesaron, los proyectos que actualmente desarrollan en Mar del Plata y otras ciudades del país y los desafíos que enfrenta el sector industrial.

También hubo espacio para una faceta menos vinculada al mundo empresarial: su pasión por el rally, una actividad que comenzó a practicar a los 40 años y que actualmente lo tiene compitiendo en el Rally Argentino.

La historia empresarial de los hermanos Micheli comenzó mucho antes de que el Grupo Solana adquiriera la dimensión que tiene actualmente.

Diego recordó que su padre tenía una herrería vinculada con la fabricación de galpones, actividad que continuaron junto a sus hermanos luego de su fallecimiento. En aquel momento, Diego tenía 19 años y su hermano Máximo, 16.

La familia atravesaba además una situación económica compleja después de varios años de enfermedad de su padre. Sin embargo, los hermanos decidieron continuar trabajando y, a partir de aquella pequeña estructura, comenzaron a desarrollar la actividad metalúrgica y posteriormente la construcción.

"No se piensa, se hace", resumió Micheli al explicar cómo fueron tomando las decisiones durante aquellos primeros años.

Los primeros pasos en Mar del Plata

Uno de los primeros espacios donde funcionó la empresa estuvo ubicado en la zona de El Gaucho, en inmediaciones de Malvinas y Formosa.

Según relató el empresario, comenzaron trabajando en un pequeño galpón de aproximadamente 180 metros cuadrados. En esa etapa también recibieron el apoyo de personas que confiaron en el proyecto familiar.

Entre esas historias, Micheli recordó especialmente a un vecino que se acercó para ofrecerles un terreno ubicado frente al galpón que alquilaban. El hombre les permitió pagarlo en cuotas, una ayuda que el empresario considera fundamental dentro de los primeros pasos de la compañía.

Con el tiempo, la actividad fue creciendo y la empresa comenzó a ampliar sus servicios.

De la metalurgia a la construcción

El crecimiento se produjo inicialmente alrededor de la metalurgia y la construcción, con una especialización progresiva en naves industriales.

Micheli explicó que muchas veces los propios clientes fueron impulsando esa diversificación. Lo que inicialmente era la construcción de estructuras metálicas comenzó a incorporar nuevos trabajos relacionados con paredes, pisos y otras partes de las obras.

La primera obra completa que recordó fue la construcción de un gimnasio para una escuela, aunque la actividad continuó fuertemente vinculada con el desarrollo de galpones y establecimientos industriales.

La empresa también se trasladó posteriormente al Parque Industrial de Mar del Plata, donde continuó ampliando su capacidad productiva.

Con el paso de los años, el Grupo Solana fue incorporando nuevas unidades de negocio relacionadas con su actividad original.

Entre ellas aparecen la constructora, la metalúrgica, plantas de hormigón, desarrollos inmobiliarios y parques industriales, además de la actividad vinculada con la comercialización de camiones.

Micheli destacó que muchas de estas actividades tienen un punto en común: están vinculadas con la industria, la construcción, la logística y los espacios productivos.

Actualmente, el grupo también participa en distintos proyectos de importancia para Mar del Plata.

Obras y proyectos en Mar del Plata

Durante la entrevista, Micheli mencionó trabajos en sectores estratégicos de la ciudad y proyectos desarrollados junto a distintos clientes y empresas.

Entre ellos aparece Arena MDQ, una obra que calificó como un desafío importante y que, según señaló, está avanzando a buen ritmo.

También mencionó trabajos vinculados con desarrollos comerciales y productivos en distintos sectores de Mar del Plata, además de ampliaciones para empresas como Cabrales, Havanna y otras compañías radicadas en la ciudad.

Uno de los datos destacados por el empresario fue que aproximadamente la mitad de la facturación del grupo se genera fuera de Mar del Plata, reflejando el proceso de expansión que experimentó la compañía.

"Hoy hay que mirar para adentro"

Al analizar la situación económica actual, Micheli reconoció que el contexto comenzó a reflejarse en la actividad empresarial.

El empresario señaló que actualmente se observa una caída en la cantidad de pedidos de presupuestos, tanto en determinadas obras como en el desarrollo inmobiliario.

Ante ese escenario, explicó que el grupo está concentrado en revisar sus propios procesos internos, desde la logística y la producción hasta las compras y las condiciones de pago.

"Primero echamos la culpa afuera. Y una vez que si vamos para afuera no podemos hacer mucho, miremos para dentro", planteó durante la entrevista.

Para Micheli, las etapas de menor actividad también pueden convertirse en momentos para corregir estructuras, mejorar procesos y preparar a las empresas para el próximo ciclo.

Industria argentina frente al avance de China

Otro de los temas abordados fue el impacto de la apertura comercial y la creciente presencia de productos provenientes de China.

Micheli contó que incluso ya tuvieron la experiencia de montar en Argentina un galpón fabricado en China, aunque explicó que existen límites importantes para trasladar ese modelo a toda la actividad.

Según su análisis, las estructuras industriales requieren adaptaciones específicas a cada terreno y proyecto, por lo que la construcción local conserva ventajas cuando se trata de obras personalizadas.

Al mismo tiempo, consideró que la industria china está modificando distintos mercados a nivel mundial y que las empresas argentinas deberán adaptarse a ese nuevo escenario.

La experiencia de los camiones

El empresario también habló sobre su actividad como concesionario de Iveco, con presencia en distintas localidades.

Según explicó, esa actividad les permite observar diferencias importantes entre las economías regionales y el nivel de actividad de cada zona.

Micheli también destacó el avance de los fabricantes chinos en el mercado de camiones y sostuvo que la competencia internacional está modificando las expectativas de los consumidores.

En ese sentido, remarcó que los vehículos pesados incorporan cada vez más tecnología, conectividad y confort, especialmente porque los conductores pasan muchas horas dentro de las unidades.

El desafío de una empresa familiar

Uno de los aspectos centrales de la entrevista fue el futuro de la empresa familiar.

Micheli contó que sus hijos ya participan de distintas áreas del grupo. Soledad, de 26 años, está vinculada con la actividad del concesionario, mientras que Mateo, de 24, participa en el desarrollo comercial de la concesionaria en Córdoba.

Para el empresario, la incorporación de las nuevas generaciones supone también una oportunidad para combinar la experiencia acumulada durante décadas con nuevas herramientas y formas de gestionar una empresa.

En ese sentido, consideró que las compañías con 30 o 40 años de historia pueden enfrentar un desafío particular: adaptarse a nuevas formas de trabajar sin perder aquello que les permitió crecer.

"Las empresas no se funden por plata, se funden por criterio", sostuvo Micheli al resumir una de las ideas que, según explicó, marcaron su visión empresarial.

Del trabajo a la pasión por el rally

Además de su actividad empresarial, Diego Micheli tiene otra pasión: el automovilismo.

Su vínculo con los autos comenzó durante su adolescencia, aunque las dificultades económicas de aquella época hicieron que tuviera que abandonar temporalmente ese sueño.

Años después, cuando cumplió 40 años, decidió retomar aquella pasión junto con un primo.

La idea inicial era alquilar un auto de carrera para festejar sus cumpleaños, pero finalmente terminaron participando en una competencia de rally.

Una nueva etapa sobre los caminos

Desde entonces, Micheli comenzó a competir regularmente. Primero lo hizo en categorías zonales, donde llegó a consagrarse campeón, y posteriormente dio el salto al Rally Argentino.

Actualmente continúa compitiendo a nivel nacional y destacó especialmente la importancia del vínculo con su navegante, con quien trabaja desde hace varios años.

Para Micheli, el rally también tiene enseñanzas aplicables a la vida empresarial: confianza, trabajo en equipo, planificación y capacidad para tomar decisiones rápidamente.

El piloto explicó que cada competencia exige una preparación previa muy precisa, en la que piloto y navegante deben confiar plenamente el uno en el otro.

Te puede interesar